Durante nuestros últimos días en Tokio, una de las excursiones que teníamos como imprescindible era visitar Kamakura y Yokohama.
Como de costumbre como durante todo el viaje, madrugamos mucho y cogimos un tren hacia Kamakura.
Nos bajamos en la parada de Kita-Kamakura porque quisimos profundizar un poco más y no solo visitar el templo Kotoku-in para ver el Gran Buda o Daibutsu.
Nos apuntamos una de las rutas de las visitas que propone la guía Lonely Planet, y de ahí seleccionamos algunos templos, la ruta sería siguiente y según la guía (esto ya depende del ritmo de cada uno) dura unas dos horas:
Kita-Kamakura > Templo Engaku-ji > Templo Tokei-ji > Templo Jochi-ji > Santuario Kuzuharaoka-jinja > Jardín Genjiyama-koen > Santuario Zeniarai Benten > Santuario Sasuke-inari jinja > Daibutsu (Gran Buda).
Comenzamos las visitas en el templo Engakuji que fue candidato a ser Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; la entrada nos costó 300 yenes por persona y pudimos disfrutar de todo el entorno con unos rincones muy bonitos (realmente como todo Kamakura). Este templo fue construido para honrar a los soldados japoneses y mongoles caídos en batalla. Además pudimos disfrutar de un entorno precioso y completamente solitario.
Tras visitar este templo;tocaba visitar el templo Tokeiji (200 yenes) un templo que se hizo muy conocido por convertirse en una especie de refugio para mujeres maltratadas por sus maridos, donde además podían divorciarse de sus maridos siempre y cuando permaneciesen en el templo durante 3 años (hablamos del periodo Meiji).
Kamakura al igual que muchísimas zonas de Japón está lleno de templos, por lo que si no queréis terminar saturados (ni dejaros el bolsillo) tendréis que seleccionar muy bien lo que queréis visitar. Nosotros teníamos apuntados 2 como imprescindibles y el resto fuimos decidiendo allí sobre la marcha.
Uno de los templos que nos gustó mucho (sobre todo por el acceso) fue Zeniarai Benzaiten, un templo al que la gente va a lavar su dinero y al que se accede por un pequeño túnel en la montaña.
Estuvimos un buen rato por allí viendo como la gente hacía el ritual de lavar su dinero y nos entretuvimos mirando unas carpas preciosas que había en un estanque. Este templo es curioso, porque es una fusión entre el budismo y el Shinto.



Ahora sí, nos dirigíamos a la gran atracción de Kamakura: visitar el Gran Buda de Kamakura.
Una vez pagada la entrada (300 yenes) accedes al recinto donde ya te recibe este gran buda de bronce de casi 14 metros (el segundo buda más grande de Japón tras el gran buda del templo Todaiji en Nara).


Una vez hechas decenas de fotos; nos dirigimos a nuestra última parada en Kamakura: visitar al Templo Hasedera, otra de las visitas imprescindibles si se visita Kamakura (300 yenes).
Rodeado de naturaleza, lo más llamativo de este templo y lo que más nos gustó es la cantidad de estatuas jinzo (estatuas que colocan los padres de niños no nacidos) que se encuentran repartidas por el templo.


Yokohama es la segunda ciudad más grande de Japón, por lo que nosotros al dedicar tan solo unas horas elegimos visitar la zona de Minato Mirai 21.
Llegamos a la estación de tren y cogimos el metro dirección a Minato Mirai. Aprovechamos que era tarde para comer en el Hard Rock Café (porque además llovía mucho en ese momento).




Paseamos un poco por el barrio donde estábamos alojados (Ikebukuro) y cenamos en el hotel una suculenta cena comprada en un combini por menos de 800 yenes.





























A miel Zeniarai Benzaiten me gustó mucho también,pero accedimos vía el Daibutsu trail.
Tu ruta es una tercera opción queme guardo por si vuelvo otra vez jejeje
El Hasedera es precioso…uno de los templos que mas me ha gustado.
Sobre Yokohama…es que minato es mejor verla de noche…por las luces del parque etc.
Pero vamos, a mi modo de ver, si no se tiene tiempo, es prescindible…
Grandes recuerdos! algunos de ellos cercanos 😉
Un abrazo!
Opino lo mismo Verónica, a día de hoy hubiese prescindido de Yokohama, pero bueno si que es cierto que en Chinatown pasamos un momento majo y también nos divertimos viendo a algunos japos subidos en una atracción.
Un besico!