Cuando visitamos Bolonia por primera vez no imaginábamos cuánto nos iba a gustar la ciudad. Tanto es así, que después de un año decidimos volver con unas amigas alargando los días y visitando la región de Emilia Romagna, una región menos visitada que su vecina Toscana pero con atractivos más que suficientes como para que hayamos vuelto enamorados de la zona.

Tomamos como base Bolonia donde teníamos un apartamento reservado en el centro histórico para las 4 personas que íbamos.

Tener esta base para una ruta de este tipo es muy cómodo ya que el centro de la ciudad está muy cerca de la estación central de trenes.

Nosotros optamos por no alquilar coche y movernos en tren para ahorrarnos el tener que conducir pero sobre todo el tener que buscar aparcamiento o pagar parkings en las ciudades.

Consultamos todos los horarios disponibles en la web oficial de trenes de italia, Trenitalia.com y los comprábamos allí mismo en la estación o bien el mismo día o el día de antes. Recordar que tenéis que validar el billete antes de subir al tren en las máquinas habilitadas para ello, y ojo con no hacer esto que en todos los trenes había revisores y nos miraron los billetes todos los días y todos los trayectos.

Nosotros recorrimos la zona en tren, pero otra buena manera de recorrer Emilia Romagna es alquilando un coche y así tener más libertad a la hora de moverte sin estar atado a los horarios de los trenes.

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Nuestra ruta la realizamos a final del mes de abril, durante la semana que alargamos aprovechando la festividad de San Jorge en Aragón, de esta manera teníamos 5 días completos para completar la ruta.

La ruta elegida fue la siguiente (siempre volviendo a dormir a Bolonia): Bolonia-Ravenna-Ferrara-Verona-Parma-Modena.

Aunque Verona no pertenece a Emilia Romagna sino al Veneto, al resto del grupo le hacía ilusión visitar la ciudad de Romeo y Julieta así que modificamos la idea inicial para incluirla en la ruta.

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BOLONIA

Como muchos ya sabéis ya conocíamos esta ciudad, y no paramos de recomendarla ya que además de ser muy bonita, el ambientazo que tiene bien merece una o más visitas.

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En este enlace podéis leer nuestra experiencia completa en Bolonia.

RAVENNA.

Una ciudad menos conocida que sus vecinas y que para nosotros fue toda una sorpresa. Quizá por ser la primera de la ruta. Sus mosaicos bizantinos (verdaderas obras de arte) son sin duda el gran atractivo de la ciudad, y nos nos extraña. Os aseguramos que pocas veces nos ha impresionado tanto entrar a un lugar y quedarte totalmente sin palabras.

Personajes como Dante o Lord Byron ya se quedaron prendados de esta ciudad que alberga tesoros declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como San Vitale o el Mausoleo de Gala Placidia; sin olvidarse de otras visitas imprescindibles como la Basílica San Apolinar el Nuevo y el Baptisterio Neoniano.

Personalmente para mí, también fue muy emocionante poder visitar la tumba de Dante, un autor al que guardo un cariño especial.

FERRARA

Ferrara está considerada por muchos como una de las ciudades más bellas de Italia, llegándola a llamar la Florencia de Emilia Romagna debido a su cantidad de palacios renacentistas.

Nuevamente estamos ante una ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se la considera como una de las primeras ciudades modernas gracias a su plan regulador.

Pasear por sus calles de entramado medieval es una delicia; además de disfrutar de rincones bellísimos podréis pasear tranquilamente por calles absolutamente vacías.

Sin duda, una de las visitas imprescindibles es el Castello Ostense, un castillo impresionante lleno de salas que han sabido conservar perfectamente.

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Tuvimos la mala suerte de encontrar la catedral cerrada por restauración, pero está considerada una de las más bonitas de Italia.

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Además de esto, no os podéis perder las fachadas de multitud de palacios renacentistas como el Palazzo dei Diamanti. 

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Una delicia de ciudad, con mucha zona peatonal y con un encanto único de las ciudades italianas.

VERONA

Como os decía al inicio, Verona forma parte del Veneto y no de Emilia Romagna pero la incluimos dentro del planning para pasar un día allí.

Para mí, era la segunda visita y esperaba disfrutarla más pero no fue así porque la encontramos absolutamente masificada.

Bien es cierto que en lugares al otro lado del río estábamos solos, pero en sitios claves como la Piazza delle Erbe, la zona de la Arena o la Casa de Julieta estaban imposibles.

Aun así es una ciudad bellísima; muy bonita, con rincones preciosos para descubrir y pasear tranquilamente en cuanto te alejas un poco del meollo.

Visitamos el Museo Arqueológico con el Teatro Romano donde estábamos casi solos y que ofrece una panorámica muy bonita de la ciudad.

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Nuestras amigas quisieron visitar la casa de Julieta… no os podéis ni imaginar cómo estaba aquello…

Aquí una foto con un ángulo bueno…

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Y así estaba el patio.

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Aun con todo pasamos un día precioso en la ciudad y la ciudad merece muchísimo la pena. Es cierto que hay que decir que la visitamos un domingo de Pascua, lo cual influye mucho también en la afluencia de visitantes. Será cuestión de volver en otras fechas para disfrutarla como se merece.

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En este enlace podéis leer nuestro anterior artículo sobre la ciudad de Romeo y Julieta.

PARMA 

Parma fue otra de las sorpresas de la ruta. No habíamos mirado mucho sobre la ciudad y mas bien conocíamos poco de ella así que llegar y encontrarnos con lugares como su Catedral o Baptisterio fue maravilloso.

Conocida por el archifamoso Parmigiano Reggiano o el prosciutto di Parma, esta pequeña ciudad guarda joyas que merece la pena ver al menos una vez en la vida.

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En la Piazza Duomo, se encuentra la catedral y el baptisterio que son dos joyas del románico y gótico. Os aseguro que cuando entramos a la catedral vivimos un momento único: no habíamos visto fotos de su interior y es… increíble es poco.

Pero es que el Baptisterio (entrada combinada con el museo diocesano) es una verdadera joya para quedarse horas dentro admirando todos los detalles.

Además de estas dos joyas que ya por sí solas merecen una visita, no os podéis ir de la ciudad sin visitar el Palazzo della Pilotta y maravillaros ante el impresionante Teatro Farnese un enorme teatro de madera del siglo XVII (reconstruido casi totalmente tras quedar destruido en la II Guerra Mundial).

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Además de eso, dentro del Palazzo della Pilotta podréis visitar un interesante museo arqueológico y la Galleria Nazionale con obras tan maravillosas como esta de Da Vinci.

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¿No creéis que solo por esta pintura ya merece la pena acercarse a la ciudad?.

MODENA

Poco os podemos decir de Modena ya que tan solo estuvimos un par de horas ya que nos quedaba de camino para volver a Bolonia así que tan solo visitamos la zona de la catedral y además se puso a llover así que nos metimos en una pastelería a dar buena cuenta de unos pasteles (tanto dulces como salados).

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La catedral nuevamente nos pareció muy bonita, y ya nos quedamos con ganas de volver a la ciudad del conocido vinagre y de Pavarotti.

Esta ruta como os he dicho, nos ha parecido fabulosa, no solo para los amantes del arte sino que tiene opciones para todos los gustos.

Si no conocéis Bolonia, nuestra recomendación es que os saltéis Verona y así tendríais un día completo para Bolonia y alguna tarde… Es un viaje muy fácil y muy pero que muy disfrutón.