Puglia es una de las regiones que aun puedes visitar sin las aglomeraciones del turismo de masas. Si bien es cierto, que desde aquí te la recomendamos visitar fuera de los meses de verano ya que la costa de Puglia es un destino muy popular entre los propios italianos. En este post, os contamos una fantástica ruta por Puglia en 3 o 4 días.

Nosotros la realizamos durante el puente de diciembre y si bien es cierto que no puedes disfrutar de la playa, pudimos visitar todos los lugares sin ningún tipo de aglomeración y además con una temperatura muy agradable para ser el mes de diciembre.

En esta ruta por Puglia en 3 o 4 días, visitamos lugares muy conocidos pero también lugares que nos sorprendieron gratamente.

A continuación os contamos todos los detalles de esta ruta por Puglia en 3 o 4 días.

En nuestro, caso volamos a Bari y utilizamos esta ciudad como base para movernos ya que encontramos una oferta muy buena en Booking de un hotel con desayuno.

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Otra opción también muy recomendable dependiendo de tus prioridades y de los días y lugares a visitar, es ir haciendo base en los diferentes lugares. Sea como sea, estamos convencidos de que hacer una ruta por Puglia en 3 o 4 días es algo más que recomendable, pero lo ideal sería al menos una semana para visitar también otros lugares que no nos dio tiempo y que son igual de interesantes o más.

Para hacer una ruta por Puglia de 3 o 4 días (o demás días dependiendo de tu disponibilidad) te recomendamos sí o sí alquilar un coche, ya que el transporte público en la zona es más escaso y con menos frecuencia que en otras zonas de Italia. Nosotros volvimos a confiar en Autoeurope que ya sabéis que es con quien alquilamos normalmente porque nos gusta mucho la política de sus seguros.

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Aunque pueda parecerte una zona pequeña y con distancias cortas, no te fíes porque las limitaciones de velocidad, y el que muchos de los recorridos sean por carreteras comarcales, hacen que tardes más en llegar de un punto a otro (por no hablar de cómo conducen por allí…). Nosotros finalmente descartamos bajar hacia el sur y no ver Lecce, la que llaman la Florencia del sur para centrarnos en Bari y en los lugares que os contamos a continuación.

  • Bari.

La capital de Puglia recibe al turista con un centro histórico que recuerdo un poco a Venecia gracias a sus rincones y recovecos; a sus calles con ese aire de decadencia y los colores de algunas de sus fachadas. Nosotros pudimos ver la celebración de San Nicolás y ver la vida de los vecinos en la calle.

Nos encantó perdernos por sus rincones y conocer la Basílica de San Nicolás o la Catedral de San Sabino.

Nos pareció una ciudad llena de posibilidades que sabe combinar ese aire italiano del sur con algunas calles comerciales llenas de vida.

Lo que más nos gustó de todo fue ver cómo sigue manteniendo ese encanto de lo antiguo: los vecinos que se saludan unos a otros, las tradicionales “alimentari” o las tabernas típicas que parecen sacadas de una película de los años 60.

  • Locorotondo.

Locorotondo es una pequeña localidad situada en lo alto de una colina; que además si la viésemos desde el aire veríamos un entramado de calles en un círculo.

Nosotros llegamos temprano, casi no había empezado la actividad en el centro histórico así que nos dedicamos a pasear por sus calles blancas y laberínticas.

Muchas de estas calles van a parar de una manera u otra al eje del pueblo: la iglesia de San Giorgio.

Fue una sorpresa ya que ademas de pasear en soledad, nos encontramos con un pueblo impoluto además de precioso; además encontramos por sorpresa una pequeña capilla que nos dejó gratamente sorprendidos.

  • Alberobello.

Una de las joyas de la corona de Puglia, y la razón casi de nuestro viaje era poder conocer Alberobello.

Lo más destacable de Alberobello son sus “trulli”, unas construcciones cónicas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Digamos que la zona más destacada de Alberobello es el Barrio Monti en el que se concentran la mayor cantidad de trulli, pero también encontraréis varios en otras zonas fuera del centro de la localidad; de hecho, nosotros aparcamos fuera del centro en una zona gratuita y nos encontramos con varios.

Como curiosidad, contaros que estos trulli, se construían sin mortero y que a día de hoy aun conservan cierto halo de misterio y magia en lo referente a su construcción y su origen. Una de las teorías es que se originaron para no pagar impuestos ya que al estar construidos de esta manera y sin utilizar mortero eran fáciles de demoler en caso de que les exigiesen el pago del impuesto por la edificación.

Hoy en día muchos de ellos son hoteles o bed and breakfast así que si tenéis la oportunidad seguro que es toda una experiencia.

También están reconvertidos en tiendas y restaurantes. A nosotros nos encantó pasear sin rumbo por el pueblo. Os lo recomendamos totalmente.

  • Putignano.

De putignano habíamos escuchado hablar gratamente de su carnaval… nosotros al ir en diciembre contábamos también con el handicap de las pocas horas de luz y cuando llegamos era ya casi hora de atardecer así que tan solo nos dio tiempo a dar un tranquilo paseo por sus calles de entramado medieval y laberíntico.

Nos encontramos de nuevo con un lugar lleno de fotogénicos rincones y muy bonito en el que perderte por sus calles se convierte en el mejor plan.

  • Ostuni.

La perla blanca de Puglia esconde rincones preciosos en los que sentarte tranquilamente.

Es un pueblo que os recordó mucho a los pueblos blancos del mediterráneo y de Andalucía.

Sus calles empinadas situadas de nuevo también en lo alto de una colina son maravillosas, esos rincones encalados harán las delicias de los fotógrafos y por qué no decirlo, de los amantes de instagram.

  • Monopoli.

Es difícil es coger qué ver en Puglia, porque nos quedaríamos con todos pero Monopoli enamora a su visitante por su aire veneciano, por su tranquilidad, y por sus rincones más que bonitos.

No pudimos acercarnos a las grutas del Castellano, así que ya tenemos una buena excusa para volver y seguir visitando esta región de Italia que tan enamorados nos ha dejado.

  • Polignano a mare.

Es uno de los pueblos más populares y fotogénicos de Puglia. Además, uno de los cantantes más famosos de Italia, nació aquí. ¿Quien no ha cantado alguna vez eso de “Volare, oh oh, cantare, oh oh oh… nel blu dipinto di blu”. El pueblo está orgulloso de Domenico Modugno y te lo hace saber en muchos de sus rincones.

Polignano es muy turístico y en verano debe ser un hervidero así que os recomendamos visitarlo fuera de la temporada alta porque debe ser bastante difícil hacerlo en verano.

Eso sí, merecer merece la pena y mucho… vivimos un atardecer mágico difícil de olvidar.

Esto es tan sólo una pequeñísima parte de la región de Puglia, por lo que volveremos eso es seguro, a seguir disfrutando de esta parte menos conocida del país… porque además; como os podéis imaginar, y como en toda Italia, se come… mejor que bien.

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