Nuestro viaje por Croacia en una semana culminó visitando uno de sus enclaves más conocidos: Dubrovnik.

Antes de llegar a Dubrovnik pasamos por la Fortaleza de Klis ya que queríamos echar un vistazo a lo que fue utilizado en Juego de Tronos para recrear Meereen, la ciudad de la Bahía de los Dragones.

Nos conformamos con hacer unas fotos de la panorámica ya que estaba cerrada y queríamos llegar pronto a Dubrovnik.

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Seguimos nuestro camino e hicimos otra breve parada en Makarska para dar un pequeño paseo por sus bonitas calles empedradas.

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Una vez instalados en nuestro apartamento en la zona alta de Dubrovnik, nos pusimos manos a la obra y tras comer nos fuimos a pasear por la ciudad.

Esta ciudad amurallada es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1979 y está considerada como una de las ciudades más bonitas del mundo y además en los últimos años aun acoge a muchos más turistas de cruceros y no solo eso, es uno de los escenarios principales de Juego de Tronos ya que cuenta con multiples puntos reconocibles del Desembarco del Rey de la serie.

Si visitáis Dubrovnik en temporada alta como nosotros, preparaos y armaros de paciencia; porque hay gente, mucha gente sobre todo a partir de las 11 de la mañana…

Nuestra visita comenzó entrando al casco histórico por una de sus puertas y notando como la afluencia de gente era tremenda. Aun así y a pesar de la gente disfrutamos de los paseos y si que es cierto que si te metes por callejones puedes pasear un poco más tranquilo.

Pasamos la tarde paseando y tomando unos ricos helados antes de ir a visitar la Fortaleza Lovrijenac. Antes de subir a la fortaleza, hicimos unas fotos de la reconocible “Bahía de Aguas Negras en Juego de Tronos”.

Subimos ya a la Fortaleza, con mucha ilusión por poder ver el escenario de la “Fortaleza Roja”. Pagamos 50 kunas por persona y la verdad es que estuvimos prácticamente solos durante toda la visita.

La ubicación de esta fortaleza del siglo IX es todo un privilegio ya que se encuentra en lo alto de un acantilado y eso hace que fuese un punto estratégico.

Los fans de la serie disfrutarán muchísimo ya que es el escenario del famoso Trono de Hierro y de la coronación del malvado rey Geoffrey.

Después de visitar la Fortaleza, nos dirigimos al Parque Gradac situado en una colina para disfrutar de otra de las localizaciones de Desembarco del Rey y momentos cumbres de la serie: la boda roja.

Fuimos bajando por el casco viejo de la ciudad dejando que cayese el sol mientras hacíamos hora para la cena, cansados pero contentos con nuestra particular ruta de Juego de Tronos.

Al día siguiente, decidimos madrugar muchísimo para estar los primeros y poder hacer la visita a las murallas con menos gente.

Antes de que abriesen pudimos hacer fotos de la ciudad prácticamente vacía y seguir viendo muchos escenarios reconocibles de la serie como la escalera de los jesuitas (momentazo de la serie), la puerta Pile o Plaza de los Zapateros (Monasterio Dominico).

La visita a las murallas de Dubrovnik es una de las cosas imprescindibles en la ciudad, y os recomendamos que si vais en verano, las hagáis nada mas que abran. La visita nos costó 150 kunas por persona y es un paseo muy recomendable en el que vas bordeando la ciudad pasando por miradores increíbles y pasando por la Torre Minceta (Casa de los Eternos en la serie).

No os perdáis esta visita porque se disfruta mucho del paseo y no se hace nada pesado.

Cuando bajamos de las murallas, decidimos salir de la ciudad y escapar un poco de la afluencia de gente así que compramos dos tickets (50 kunas por persona) para ir en barco a Cavtat a pasar allí la mañana.

Cavtat es una pequeña (pero muy importante en el pasado) localidad situada a unos 20 kilómetros de Dubrovnik allí pasamos la mañana paseando y bañándonos un rato y sobre todo disfrutando de que en el lugar había muy poca gente.

Curiosamente esta pequeña localidad fue fundada por los griegos de Sicilia en el siglo IV a.C. y cobró una importancia estratégica y económica gracias a su puerto comercial y militar.

Después de comer aun nos quedamos por la zona disfrutando de un bonito paseo para bajar la comida (por cierto… ¡¡¡el agua estaba helada !!!).

Volvimos a Durbrovnik y nos dedicamos simplemente a pasear y nos compramos un par de latas de cerveza para disfrutar del atardecer y de nuestra última noche en Croacia.

Terminamos así nuestro diario de viaje por Croacia en una semana, un país al que seguro que volveremos, quizá en temporada más baja. Nos ha fascinado todo lo que hemos visto y creo que nos ha gustado tanto, porque no esperábamos que nos fuese a sorprender.