Visitar el volcán Bromo por libre.

Habíamos aterrizado en Surabaya desde Borneo a eso de las 14:00 y teníamos un largo camino por delante. Pero antes os contamos las opciones que hay para llegar a la zona del Bromo.

Existen diferentes opciones para visitar el volcán Bromo.

  • Desde Yogyakarta, contratando algunos de los tours que te ofrecen y que te llevan en una furgoneta con varias personas. ¿El problema?; más que el precio, que no es demasiado es que son casi 11 horas de trayecto hasta que llegas.
  • En tren hasta Probolingo, pero nos comentan que el viaje es muy pesado e incómodo (unas 9 horas) y luego hay que coger un bus a la zona de Cemorolawang. También se puede ir en tren hasta Malang y allí gestionar un conductor hasta Bromo.
  • En avión hasta Surabaya y allí coger un conductor hasta el Bromo en un trayecto de unas 3 horas y media (o más dependiendo del tráfico y del conductor)

Nosotros nos quedamos con la última opción ya que como os hemos comentado volamos desde Borneo hasta Surabaya. Para el trayecto a Bromo, optamos por contratar los servicios de Aidey de Travelife y fue todo un acierto. Una persona profesional y encantadora y sobre todo muy puntual.

Nosotros lo contratamos solo como conductor no como guía para los volcanes. Y el trayecto que contratamos en principio (luego cambiamos de planes in situ) fue: Surabaya-Bromo-Ijen-Ferry a Bali.

Nos recogió puntual en el aeropuerto y nos acompañó a cambiar algo de dinero antes de ponernos en marcha.

Paramos de camino en un área de servicio y comimos algo en un KFC y compramos algunas bebidas para el viaje.

El viaje al principio estuvo muy bien ya que las carreteras eran cómodas y además vimos varios volcanes en el paisaje por el camino.

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Pero luego ya se hacía muy pesado, había bastante tráfico y los últimos 40 kilómetros tardamos algo más de una hora en hacerlos…

Llegamos por fin al por fin a Cemorolawang, el pueblo base para ver el Bromo y nos fuimos directos al Lava Hostel a registrarnos y dejar las mochilas.

Fuimos a echar un vistazo al pueblo y ubicarnos un poco para encontrar el camino para la subida a ver amanecer sin necesidad de contratar guía o alguno de los conductores (o burros, o caballos…) que se te ofrecen.

Nos tomamos algo en el Hotel Cemara Indah; por cierto desde la terraza del hotel hay buenas vistas al Bromo; es un buen sitio para ver atardecer pero nosotros ya llegamos de noche.

Después de cenar en el Café Lava (no dudéis en venir aquí, muy buena comida y buena relación calidad – precio) nos fuimos pronto a dormir ya que a las 3 en punto de la madrugada sonaría el despertador. Mira que nos gusta madrugar en vacaciones !!!.

A las 3 en punto nos pusimos en marcha, ducha rápida y algo de picoteo en la habitación. Nos abrigamos bien y nos pusimos rumbo a iniciar la subida a los miradores. El tema del frío en la zona es algo relativo. Nosotros estuvimos el 1 de julio; a ver… a las 3 am hacía frío pero nada exagerado como para ir con guantes, gorros, bufandas… o al menos a nosotros no nos pareció para tanto. Llevábamos un plumas de esos ligeros del Decathlon y debajo una camiseta.

La subida se encuentra justo en frente de la entrada al hotel Cemara Indah, no tiene pérdida alguna y tan solo es seguir el camino; eso sí, con linternas porque no se ve absolutamente nada. La foto es de cuando bajábamos pero es para que os hagáis una idea.

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Tras unos 40 minutos de subida llegamos hasta el segundo mirador, no había casi nadie y decidimos subir arriba del todo (esto ya cuesta un poco más, pero nada imposible) pero estaba lleno de gente, totalmente petado y cada vez llegaba más gente así que nos bajamos al segundo mirador y ya nos quedamos allí esperando a que la luz poco a poco fuese haciendo su aparición.

Poco a poco y sin darte cuenta, los primeros rayos van apareciendo y las primeras imágenes se van dando paso.

Recuerdo que nos quedamos callados un buen rato mientras íbamos viendo como aquella maravilla aparecía ante nosotros.

Y de repente, ahí estaba entre nosotros. cubierto por ese manto de nubes que le da ese aire tan especial. Por fin veíamos “la foto” que tantas ganas teníamos de ver.

Creo que lo mejor es que os pongamos las fotos y la evolución de cómo iban cambiando las luces y los colores.

Que bonito ver ese manto de nubes cubriendo toda la zona y el valle.

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Había merecido la pena sin duda el madrugón !!! Qué bonitos colores y qué sensación tan reconfortante… Eso sí… gente a patadas. Al menos ese día no sé si tendría que ver el tema de las vacaciones musulmanas pero aquello era un hervidero de gente.

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Una vez que amaneció fuimos deshaciendo el camino para irnos a iniciar el camino que nos llevaría a la subida al cráter. Mirad la cantidad de coches y la fila que se forma para subir.

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Para llegar a lo que se conoce como mar de arena; habíamos leído que había una bajada más rápida y en la que no te cobraban la entrada para subir al cráter. Pues bien; la entrada y bajada por el “camino de cabras” es esta:

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Pero estaba bien custodiada por gente y nos fue imposible acceder al camino.

Fuimos a desayunar al hotel para reponer fuerzas antes de seguir con el itinerario.

Bajamos carretera abajo mientras coches, taxis, motoristas… se nos acercaban ofreciendo bajarnos hasta la zona del cráter; pero decidimos hacer el camino a pie.

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La zona del mar de arena es como un paisaje lunar, un camino con restos de lava en el os iréis encontrando con coches y motoristas que os querrán llevar por un “módico” precio. Nosotros fuimos a pie todo el rato parando cuando queríamos para hacer fotos.

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Después de una media hora (quizá algo menos) llegamos a la base del volcán… Nos hicimos unas fotos “casi en soledad”…

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Y lo que nos encontramos pues fue una auténtica romería. Cientos de personas agolpadas, caballos, burros, y además había que ir con mil ojos de que no te tirasen. Me hace gracia porque en pocos sitios ves fotos de lo que es la subida al cráter como tal… pues bien… aquí tenéis las pruebas de la fiesta:

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Subimos peldaño a peldaño y despacio porque ya veis la cantidad de gente que había… Y cuando llegas arriba de repente… el inmenso agujero. El cráter activo ante tus ojos rugiendo…

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Estuvimos poco rato porque había tantísima gente que era imposible pasar más allá… incluso era peligroso casi quedarse porque corrías peligro de caerte. Eso sí… las imágenes que guardamos del cráter en la retina son increíbles… sentir bajo tus pies todo el poder en la naturaleza es algo que no todo el mundo puede decir que lo ha sentido.

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Empezamos a bajar y deshacer el camino y cuando terminamos de cruzar de nuevo el mar de arena, y cuando llegamos a la carretera paramos a dos motos que nos subieron hasta el pueblo por 40.000 rupias los dos.

Nos tomamos una coca cola fría y nos dimos una ducha antes de que Aidey nos pasase a buscar para poner rumbo al siguiente destino: el volcán Ijen.

Cuando estábamos a mitad de camino; y en un momento de locura transitoria… decidimos que estábamos algo cansados. Mi tobillo aun se estaba recuperando de una lesión y lo notaba algo resentido así que cambiamos de planes y abortamos la visita al volcán Ijen y le dijimos a Aidey que nos llevase directamente al ferry para cruzar a Bali. No puso ningún problema; al contrario, llamó a su compañero y gestionó todo en unos minutos. Eso sí, el camino hasta Ketapang fue de 7 horas y cuarto… llegamos agotados al ferry. Pagamos lo pactado a Aidey y nos recogió su amigo que sería nuestro conductor en Bali durante dos días. El trayecto en ferry fue de algo menos de una hora y de allí nos dirigimos a Pemuterán donde teníamos el hotel que reservamos por el camino. Además en el mismo hotel reservamos un tour para el día siguiente a Menjangan Island por 600.000 por persona; dejamos la ropa en la lavandería y nos fuimos a cenar.

No nos arrepentimos de haber suspendido ir a ver el volcán Ijen porque la excursión que hicimos al día siguiente fue muy bonita y nos quedamos con las bonitas imágenes que nos dejó la zona del Bromo. Fue espectacular ir viendo como aparecía poco a poco ante nuestros ojos y como los colores del amanecer iban cambiando y formando diferentes texturas. Una maravilla de la naturaleza que os recomendamos 100% en una visita a la isla de Java.

 

2 pensamientos en “Visitar el volcán Bromo por libre.

  • 10 septiembre, 2017 en 11:49 am
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    Vaya mogollón de gente en el cráter! nosotros llegamos al atardecer, de hecho el último tramo andando por el mar de lava ya de regreso, lo hicimos de noche y no había más que una pareja a lo lejos. Al día siguiente subimos, pero no a ver amaneces y había gente, pero gran parte ya se habían ido al cráter en los 44×4, así que bien. Al último mirador no subí porque me andaba ahogando, pero Manolo subió y vaya vistas!! aunque las del segundo no estaban nada mal, allí me quedé esperando que bajara en la soledad más absoluta. Una pasada sentir rugir el volcán eh??

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    • 23 octubre, 2017 en 10:33 am
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      No lo sabes bien… gente pero a patadas… era como una procesión !!!!

      Un besico !

      Respuesta

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