San Francisco: la libertad hecha ciudad.

Con el alucine de las Sequoias nos metimos en el coche y nos pusimos rápidamente rumbo a San Francisco, a ver si con suerte llegábamos con tiempo de ver algo con el coche antes de entregarlo.

Fue un camino cómodo y tranquilo. Pasamos por Oakhurst, Planada, o Merced… Y aunque teníamos bastante gasolina y teníamos que entregar el depósito lo más vacío posible, a medio camino le eché 10 dólares jajaja por si acaso, que ya habíamos aprendido la lección y no quería volver a pasar el mal trago…

Cuando estábamos cerca de San Francisco, se empezaron a formar retenciones bastante considerables, y más aún cuando llegamos al peaje del Bay Bridge, allí estuvimos casi parados una media hora, avanzando muy lentamente… pero fue gracioso porque en el carril de al lado iba una enormísima chica de color hablando por el móvil y gritando improperios sin parar gesticulando un montón. Así que eso hizo que llegásemos a la hora prevista; con tiempo para entregar el coche sin retrasos pero sin tiempo para apenas nada más…

Iba a escribir aquí un poco de la historia de la ciudad, pero no quiero repetirme ni que resulte aburrido, así que os dejo el enlace de la bendita wikipedia por si os apetece echarle un ojo.

http://es.wikipedia.org/wiki/San_Francisco_(California)

PRIMERA TARDE

Cruzamos el Bay Bridge alucinando… estábamos en San Francisco y ya nos parecía precioso ¡!. Las vistas desde este puente son verdaderamente impresionantes.

Tras pasar el Bay Bridge, entramos en San Francisco y Kimberly nos lleva por todo el embarcadero y vemos la Coit Tower dominando el panorama, divisamos el Skyline del centro… y decimos los dos: oye pero que bonita es la ciudad no?, y disfrutando de lo que estábamos viendo desde el coche, llegamos al hotel. El hotel San Remo, en la zona de North Beach.

Íbamos con un poco de miedo respecto al hotel, ya que los baños eran compartidos… y nunca habíamos cogido un hotel con baño compartido, pero me animé con los comentarios de personas de confianza del foro y de Tripadvisor, además en la guía trotamundos lo ponían también por las nubes. Y tengo que decir, que no tenemos queja alguna. Al contrario: la zona es inmejorable, super bonita, tranquila, bastante cerca de Fisherman, de la Coit y no demasiado alejada del centro. El tema del baño, nosotros lo teníamos muy cerca de la habitación a dos puertas, y lo limpiaban 2 o 3 veces al día… no tuvimos que esperar nunca para utilizarlo. El personal de recepción más amable imposible. Os aseguro que si vuelvo a SFO volveré a este hotel. (Más que nada porque los demás que estuve mirando eran carísimos ¡!!!).

Dejamos las maletas en la habitación sacamos algunas cosas y nos fuimos ya a entregar el coche en la calle O’Farrel. Hasta ahora, desde el Bay Bridge al hotel por el embarcadero, todo había sido llano… Pongo la dirección en el GPS, la localiza sin problema. Meto la directa, y al poco rato no es que flipe en colores fluorescentes y luminiscentes, alucinaba en arco iris jajajaa DIOS SANTO PERO QUE CUESTAS ¡!!! TENGO QUE IR POR AHÍ ¿??????? De verdad que al principio impresiona muchísimo ¡! pero la verdad es que es muy emocionante conducir por ahí ¡! Eso si… yo no sé que hubiese sido de mi si el coche no hubiera sido automático… Pero me imaginaba mi coche dando saltos como en las películas de persecuciones ¡!.

Llegamos sin problema y dejamos el coche, nos lo revisan, todo OK (a pesar de una especie de arañazo que yo creo que hicimos, pero no lo vieron).

Hacía una tarde estupenda, fresca pero soleada… hacía un poquito de frío… Ese era el último día que casi veríamos el sol jajajaja.

Esa tarde en principio la íbamos a dedicar a la zona de North Beach, pero al final como estábamos cerca de Union Square y esa zona; nos fuimos hacia allí paseando y disfrutando de esta ciudad que ya nos parecía maravillosa.

En Union, entramos en la tienda de Levis a echar un ojo pero esta vez no nos compramos nada jajajaj ( me resistí a comprar más cosas… a pesar de lo que siempre digo… nunca se tienen suficientes vaqueros… ni suficientes calzoncillos) y paseando llegamos hasta Powel donde estuvimos viendo el cambio manual del cable bar, curioso ver como en el siglo XXI conservan este tipo de cambio manual (de ahí el encanto de San Francisco).

Decidimos perdernos por Chinatown. No conozco el Chinatown de NYC (aún…), sólo conozco el de Londres. Y os aseguro que el de San Francisco, nos encantó y nos pareció súper auténtico; al menos, le da mil vueltas al de Londres.  Íbamos entrando en las tiendas y bazares, yo miraba objetivos de las cámaras y me reía de cómo algunos comerciantes te intentaban timar. Según he leído en varias publicaciones, el Chinatown de San Francisco es el más “auténtico” de todos.

Además desde Chinatown tenéis unas vistas a Transamerican Piramid… Un edificio que a mí, me enamoró… no se la cantidad de fotos que tengo de ese edificio…

Salimos de Chinatown y bajamos a ver de cerca la pirámide… que chulada…

Además los edificios de alrededor, algunos son realmente preciosos.

Poco a poco la luz comenzaba a caer así que nos fuimos dando un largo paseo hasta North Beach para llegar ranquilamente por la zona del hotel. Os aseguro que es un barrio precioso, con las típicas casitas que tantas veces hemos visto… Un barrio que también se conoce como el barrio italiano por sus trattorias y porque realmente se respira cierto aire italiano por sus calles (salvando las distancias evidentemente).

Y nos fuimos a la Coit Tower. En la guía, ponía que cerraba a las 6 pero… BENDITO FORO DE NUEVO ¡! Así que llegamos allí, y subimos. No recuerdo lo que pagamos (7 dólares cada uno puede ser??)  pero me pareció un poco excesivo. Eso si… las vistas desde allí, al atardecer son… preciosas. Tuvimos mucha suerte porque había una luz preciosa. Y a pesar de que los ventanucos tienen cristales (por cierto… que ya podrían pasarles un trapico o que?) pudimos disfrutar de unas vistas maravillosas del Skyline, de Alcatraz… Creo que no vimos el Golden Gate tan bien como ese día jajajaja. Aquí pude hacer algunas de mis fotos preferidas del viaje… la foto de la silueta a contraluz, sin duda es una de mis fotos preferidas.

A pesar de que sea un poco caro, os lo aconsejo totalmente porque las vistas del Skyline son una pasada. De todas formas si no queréis subir, podéis hacer fotos muy bonitas también desde abajo.

Cuando bajamos estuvimos un rato en el mirador que hay a los pies de la torre, desde donde el último día hicimos unas fotos preciosas del Skyline de San Francisco e hicimos unas cuantas más con el Golden Gate al fondo.

Y ya nos fuimos paseando muy contentos hasta el hotel. Íbamos maravillados diciendo que no nos importaría vivir en una de esas bonitas casas. Eso sí… un frío de coj… pero frío de final de otoño… Mucha humedad, brisa… y eso que estábamos en julio ¡!!!

Esa noche cenamos en un Lory’s Dinner para aprovechar el descuento del 20% que me imprimí de su web.  Claro que con la emoción decidimos ir andando, sin acordarnos que estábamos en la ciudad de las cuestas… que cansancio leches ¡!!

Y después de cenar, nos fuimos agotados a la cama. De nuevo feliz; muy feliz me dormí pensando en lo maravilloso que estaba viviendo y en lo afortunado que era.

Eran tantas las sensaciones, que me resulta (aún hoy a pesar de que hayan pasado 6 meses desde que he regresado…) muy complicado describirlo; sigo sin creerme el haber estado allí…

PRIMER DIA

 Como era costumbre, nos levantamos temprano. Ese día teníamos contratada la visita a Alcatraz para primera hora. Miro por la ventana y lo veo todo nublado… como me j… el mal tiempo en vacaciones… pero en fin que le vamos a hacer… Y cuando salimos a la calle… hola???? Pero y este frío??? , pero que barbaridad ¡!! Y con bruma!! En fin, que al mal tiempo buena cara!! Eso si, buena cara pero con un frío de narices. Empecé a entender porqué Mark Twain decía que el invierno más frío de su vida fue un verano en San Francisco…

Nos fuimos al Pier 33 desde donde salen los Ferrys de Alcatraz Cruises (nosotros habíamos comprado las entradas con antelación, como casi todo el mundo, porque si no resulta complicado encontrar hueco). Nos pusimos a la cola para recoger las entradas y mientras esperábamos la hora para coger el ferry nos metimos a tomar algo calentito (que bien entraba con ese frío ¡!) y un bollo; porque ya no era solo el frío sino la llovizna fina que caía a esas horas que hacía que no pudieses sacarte el frío del cuerpo.

El viaje hasta Alcatraz es corto (10-15 minutos) y aún con la niebla que había y la llovizna, las vistas de la ciudad, el golden gate son preciosas ¡! (A pesar de que el puente apenas se vea jajaja). Esa niebla le da un aire un tanto espectral y característico de esta ciudad.

Me fastidió mucho que no hiciera un día algo más despejado para sacar mejores fotos pero bueno… como he dicho, es otra manera de ver la ciudad.

Cuando te vas acercando a La Roca… que sensación, ese peñón en medio de la Bahía… lo has visto en tantas pelis y fotos que no te crees que estés ahí…

Cuando bajas del ferry puedes recorrer un poco la zona por libre antes de acercarte al interior y recoger la audioguía para empezar el tour.

Tras su cierre en 1907 como fuerte militar, Alcatraz comenzó a recibir a recibir prisioneros (opositores de conciencia de la I Guerra Mundial) y en 1934, Alcatraz volvió a abrirse como lo que ahora conocemos: La Prisión de Alcatraz, albergando a prisioneros como Al”Scarface” Capone, “Doc” Barker o Robert Stroud “el hombre pájaro”.

Hubo 14 intentos de fuga, de los que hoy en día 3 presos siguen en busca y captura (la creencia mayoritaria es que murieron ahogados en las gélidas aguas antes de llegar a tierra).

El aumento de los costes de mantenimiento, hizo que en 1963 Alcatraz cerrase sus puertas.

La audioguía es fabulosa, no tiene nada que ver con otras, aburridas e infumables (aún recuerdo la de la Catedral de San Pablo en Londres, un horror!!).

Un antiguo prisionero te va contando la historia de La Roca mientras recorres las distintas dependencias de la misma, y escuchas por lo que escuchaban los prisioneros nada más llegar:

“Usted tiene derecho a recibir comida, ropa, albergue y atención médica. Cualquier otra cosa que reciba es un privilegio”.

Entras en las celdas, y os puedo asegurar que llegas a sentir verdadera angustia, en la zona de aislamiento por ejemplo.

Desde la zona exterior de la cárcel se tienen unas vistas maravillosas de todo San Francisco. Claro no es de extrañar, que para los prisioneros fuese un verdadero castigo pasear por el patio y ver que tenían San Francisco tan cerca pero tan lejos al mismo tiempo…

Nos encantó la visita, uno de los mejores recuerdos del viaje sin duda.

Cuando terminas la visita, puedes visitar la zona un poco por libre sin ningún problema y esperas a coger el ferry que te lleva de vuelta, de nuevo disfrutando de las maravillosas y nubladas vistas de la bahía de San Francisco y su famosísimo puente cubierto por la niebla…

Al salir, fuimos paseando por el embarcadero y nos dirigimos al Pier 39. Que a pesar de ser  las 11.30 estaba animadísimo, y estuvimos perdidos por esa zona un buen rato, visitando las tiendas y restaurantes. A pesar de ser muy pero que muy turístico y estar atestado de gente es una zona muy bonita que nos gustó muchísimo (un poco cara eso sí…).

Nos acercamos a ver los leones marinos y chasco… solo había 2!!!! Jajajaa no sé si por el tiempo o qué pero solo había dos… muy majicos si, pero solo dos jajajaa. Que además poco se movían… nada que ver con otras fotos que había visto de las plataformas de madera llenas de estos simpáticos animales.

Seguimos paseando por toda esa zona desde el pier 39 hasta Fisherman Wharf, otra parada obligatoria y muy bonita, con lo puestos de marisco y la gente entrando y saliendo sin parar; además pude hacer alguna que otra foto del puente.

Nos metimos a comer unas hamburguesas en In&Out; y a pesar de ser un restaurante de comida rápida, las hamburguesas os aseguro que estaban EXQUISITAS.

Cuando terminamos de comer nos fuimos a la calle Jefferson, a un supermercado que hay allí a comprar el Muni Pass de 3 días (21$ por persona) y allí mismo nos cogimos el tram F hasta Castro. El funcionamiento del Muni es sencillo: rascas los días que corresponda manualmente y lo enseñar al conductor y/o revisor cuando corresponda. No os la juguéis porque a nosotros siempre nos pidieron el pase, no creo que merezca pasar un mal rato tan lejos de ti casa por ahorrarte 21$…

Había escuchado a varios amigos hablarme de Castro, incluso había leído cosas sobre el tema, el movimiento de lucha por los derechos homosexuales, pero no sabía que era un barrio tan bonito.

Castro se hizo más popular en la década de los 60 en el llamado “verano del amor”.

En 1975 Harvey Milk abrió un negocio en la zona y se fue involucrando poco a poco pero a paso a firme en el movimiento de lucha por los derechos LGTB hasta que llegó a ser Concejal de San Francisco y un activista reconocido para los derechos de la comunidad gay.

Hoy en día es un barrio donde se concentra gran parte de la actividad “gay” de la ciudad y en el que te sientes libre completamente.

Nos dedicamos solamente a pasear un poco sin rumbo viendo a la gente, las casas, las tiendas y cafés, y por supuesto las banderas colgadas en todas las casas, tiendas, etc. Me encantó ver la naturalidad de las cosas, como por ejemplo ver un sex – shop en el que entra gente sin avergonzarse …De verdad que viendo la naturalidad con la que vive la gente en San Francisco te das cuenta de los pasos mentales que aún nos quedan por dar aquí respecto a ese tema…

Al parecer últimamente hay un poco de controversia y algún “enfrentamiento” entre gays y heterosexuales debido a que estos últimos entran en masa al barrio y acusan a los gays de discriminación.

Sea como sea, es un punto de la ciudad totalmente recomendable para pasear sin rumbo o tomarse un café tranquilamente en alguna de sus cafeterías.

Seguimos paseando hasta que llegamos a Mission Dolores, y bueno, a mí la verdad que ni frío ni calor. No nos gustó mucho la verdad, , de hecho esa zona a pesar de estar al lado de Castro, no tiene nada que ver, y nos pareció una zona un tanto cutre.

Volvimos a Castro y seguimos paseando y mirando casitas, escaparates… Es un barrio muy acogedor, sin aglomeraciones de gente ni de tráfico.

Y de ahí seguimos pateando, con un dolor de pies que para qué ¡!! Y subiendo unas cuestas… otra cosa no… pero el culo se nos pondría como una piedra jajajajaja. Y llegamos a un sitio encantador y que habréis visto millones de veces: las famosísimas Painted Ladies en Alamo Square.

Es un punto realmente bonito, un parque muy tranquilo con muchísima gente disfrutando con sus perros, leyendo, o simplemente sentados sin hacer nada; pero sobre todo la vista de las casitas de colores con el fondo del skyline de la ciudad no tiene precio.

Después de estar un buen rato haciendo fotos, intentando que quedara alguna decente; porque el día seguía cubierto, decidimos que aunque estábamos cansados nos iríamos andando, paseando por San Francisco.

Así que seguimos paseando y llegamos a la zona del City Hall. El edificio nos gustó mucho, y la zona en la que está también una plaza enorme cuadrada, abierta. Al lado del City Hall podéis ver también el edificio de la Ópera.

Seguimos caminando, (y tomando mientras tanto algo caliente… en pleno julio ¡!) hasta que llegamos a la zona de Powell con Market (que panzada de caminar jajajaj) y vimos de nuevo el cambio manual del Cable Bar, que ya os digo que es todo un show, la gente aplaude y todo ¡! Y nos metimos a dar una vuelta por las tiendas, mirando precios y escaparates.

Entramos en la tienda Apple donde estuvimos toqueteando un poco los ipad pero nada… por mucho que puse cara de gatito de Shreck; no pude comprarme uno…

Entramos en la tienda Adidas, pero nada oye… mira que es difícil encontrar tallas en USA ¡!! La talla S que es la que nos servía apenas había… así que me quedé sin una camiseta muy chula que vimos…

Estuvimos un rato parados por esa zona, simplemente viendo a la gente pasar, o chillar como este otro jajaja.

Nos fuimos ya hacia la zona del hotel y como estábamos cansadísimos, nos llevamos algo de cena a la habitación y cenamos allí unos nachos buenísimos y muuuuuuuuy pìcantes y unos tacos deliciosos… y ahora si; enamoradísimos de San Francisco nos metimos en la cama pensando que mañana más y mejor.

SEGUNDO DIA

 Me Despierto y lo primero que hago es mirar por la ventana… sigue cubierto… en fin que le vamos a hacer… el sol no quería salir con nosotros de paseo.

Decidimos comenzar con un desayuno a lo grande; era temprano relativamente así que nos vamos a Washington Square. Pasamos por el parque y lo bordeamos mientras vemos que el parque está tomado por orientales que hacen Taichi o Yoga, algo muy común para ellos.

Y nos dirigimos a Mama’s (en una esquina). Había una cola bastante considerable pero aún así decidimos esperar, tanto en el foro como en diversas páginas de internet y varias guías hablan de Mama’s como el mejor sitio de San Francisco para desayunar.

Esperamos como unos 45 minutos en la calle… más vale que mereciese la pena ¡!! Y vaya si la mereció… que cosa más buena ¡!! No sé si el mejor desayuno o no de San Francisco pero os aseguro que si que fue el mejor desayuno que yo me he metido entre pecho y espalda. Las tortitas eran maravillosas, riquísimas ¡!! Así creo que venir a San Francisco y no desayunar en Mama’s debería considerarse pecado mortal.

Cuando terminamos de desayunar, (ufff no nos podíamos ni mover ¡!) cogimos el tranvía para ir a ver la Grace Cathedral pero un poco antes de llegar (justo en la parade del Cable Bar Museum) se paró, se quedó como… atascado. Y había que esperar a que viniese una especie de grúa a empujarlo; si si, todo un espectáculo. Así que decidimos pararnos allí y seguir caminando.

La Catedral es muy muy bonita, digna de ver. Nada que ver por ejemplo con la de Moneo en Los Angeles.

 

Digamos que esto es una catedral tal y como conocemos nosotros las catedrales

Las puertas de bronce son a imagen y semejanza de los moldes de Ghiberti para el Baptisterio de Florencia, y es un claro ejemplo del neogótico americano. Se terminó de construir en 1964.

Me llamó la atención el laberinto central, incluso había un hombre recorriéndolo. Me pareció un sitio muy tranquilo, no había apenas visitantes. Una visita totalmente recomendable de la llamada Notre Dame de San Francisco, además la entrada es totalmente gratuíta.

Al salir nos fuimos de nuevo a coger el tranvía hasta Powell y una vez allí tras entrar a comprar algo calentito para la pobre garganta de Alberto nos dirigimos andando al Distrito Financiero; destino: Yerbabuena Gardens.

Me pareció un sitio increíble, es muy muy bonito: Me encantó el edificio del Museo de Arte Moderno, las cascadas, el parque en medio de esos altos edificios… es como estar fuera de la ciudad pero rodeado de ella.

Estuvimos sentados allí un buen rato disfrutando del ir y venir de la gente y relajándonos un poquito.

Salimos de allí pasando por el parque y llegando al Museo Judío y nos paseando tranquilamente a coger el tranvía hasta el Pier 39. Nos íbamos al Golden Gate… Pero antes pasamos a ver si teníamos más suerte y veíamos más leones marinos, había pocos pero al menos había más de uno jajaja.

Estuvimos pensando mucho si alquilar las bicis o no, pero de repente parecía que el tiempo daba una pequeña tregua, salía el sol ¡!!! Uy anda si se ve un poco de azul en el cielo ¡! Jajajaja así que fuimos rápido a por las bicis.

Las alquilamos por 2 horas, porque nuestra intención solo era llegar al puente y cruzarlo, sin llegar a Saulito.

Os dejo el recorrido que hicimos… Es asequible, pero claro no contábamos con las cuestas jajajaja y claro, eso sí que cuesta un poquito.

Pero según nos íbamos acercando al puente, más frío, más niebla, más todo ¡!! Joerrrrrrrrrrrr

Bueno también tiene su encanto verlo con niebla… (claro jajajaja que remedio me quedaba que pensar eso jajajaja).

Tengo que decir que fue un paseo muy bonito, parando en alguna playa a hacer fotos… Es que me encanta este puente ¡! Creo que es uno de los iconos de EEUU.

Llegamos al puente y no se veía casi nada… hacía un frío terrible y muchísimo aire, además de la cantidad de gente, carritos de niño, bicis, perros… así que no llegamos a cruzarlo entero… pero bueno objetivo cumplido ¡!

Así que dimos la vuelta por donde habíamos ido y nos fuimos a devolver las bicicletas. Dos horas completas estuvimos y tengo un recuerdo muy bueno de este agradable paseo en bici. A la vuelta estaba despejado, pero la zona de San Francisco, el puente ya ni siquiera se veía nada y parecía que se acercaba una gran tormenta… así que en el fondo podemos decir que tuvimos suerte.

Comimos por la zona de Fisherman Wharf, era ya tarde para comer la verdad pero el paseo en bici nos había abierto el apetito, donde vimos un pantalón corto como este… no podía parar de reirme…

Después de comer subimos a visitar la Ghiradelli Square, donde compramos chocolatinas (por cierto, deliciosas) en una de sus tiendas y visitamos la plaza. Es realmente bonita y tranquila, y con unas vista preciosas.

Y nos quedaba por ver algo mítico que no podíamos dejar de ver: Lombard Street.

Fuimos caminando hasta llegar a la parte de arriba y la verdad es que es gracioso ver como bajan los coches haciendo eses.

 

Además, hay casas bien bonitas allí. Bajamos para hacer las típicas fotos desde abajo… y allí, como 140000 turistas más haciendo fotos nos plantábamos como bobos en medio de la carretera, y viendo como algún que otro turista se jugaba el cuello cruzando sin mirar.

Nos volvimos de nuevo a la calle Market y de nuevo estuvimos mirando tiendas y paseando tranquilamente por allí.

 

Nos fuimos a cenar a la zona del hotel a un bar muy tranquilo, un sándwich y una sopa caliente, y luego fuimos a la Coit Tower trípode en mano a ver si podíamos hacer alguna foto nocturna…. Pero había tal niebla que la más decente que me quedó fue esta… imaginaros las demás… Desde fuera de la torre las vistas al Skyline son preciosas… así que no dudéis en acercaros.

Y ya era tarde y hacía mucho frío… nos fuimos al hotel, yo muy triste la verdad. Esto se terminaba, era nuestra última noche en San Francisco… pero bueno nada de penas ¡! Mañana aun teníamos mucho tiempo en esta preciosa ciudad y había que aprovecharlo; además después nos quedada un plato fuerte ¡!

 TERCER DIA

Nos despertamos un poco más tarde que los días anteriores. El día seguía cubierto…

Un poco perezosos y con muchísima pena, fuimos haciendo las maletas y recogiendo las cosas para dejarlas en recepción.

Hicimos el recorrido para ir a ver dónde coger el Bart para irnos después al aeropuerto  y luego nos fuimos al centro a desayunar. Entramos en un Starbucks y después fuimos a la tienda Disney del centro… y vimos la ceremonia que hacen de apertura de la tienda. Cuando abren la tienda, el primer niño que hay en la cola es el encargado de abrir el reino mágico con una llave gigante… imaginaós la emoción de la niña… bueno que narices, y la mía ¡! Las cintas caen al suelo, todos aplaudimos y a la niña le entregan una llave pequeñita. Me pareció una cosa muy bonita y original y para un fan de Disney como yo pues más aun ¡!.

Cogimos el Bus nº 5 que nos llevó hasta Golden Gate Park. El día seguía muy nublado y con muchísimo frío, pero aún así dimos una vuelta por el parque, que me pareció precioso. Abierto, cuidado y muy bonito.

Entramos en el Japanese Tea Garden. Había leído de todo, que si era un fiasco, que si no, que si era caro, que si era bonito…

Pues bien es caro; si (7 $ por persona) pero es un sitio precioso, silencioso, muy cuidado.

Estuvimos un buen rato paseando por allí (es muy pequeño). Nos gustó mucho, además la neblina le dio un toque especial. Y no había mucha gente así que pude hacer fotos a mis anchas.

Cuando salimos recorrimos un poco más del parque y nos cogimos el autobús de vuelta y después un trolebús hasta Fisherman, y estuvimos paseando sin rumbo por esta bonita zona, disfrutando del ambiente y entrando en las tiendas tranquilamente.

Cuando se acercó la hora de comer, volvimos al centro y entramos en un Jack in the Box a comer las últimas hamburguesas americanas del viaje… se acercaba la hora…

Decidimos que la mejor forma de despedirnos de San Francisco era con unas buenas vistas, así que como el día se había despejado (ahora que nos íbamos…) nos fuimos a la Coit Tower, que como os dije, las vistas desde abajo son espectaculares… Estuvimos sentados tranquilamente y haciéndonos fotos… y creo que con estas fotos… no puede haber mejor manera que despedirnos de San Francisco; una ciudad que nos ha enamorado, una ciudad bella y libre. Una ciudad que por muchas razones se ha hecho un huequecito en mi corazón.

Una ciudad que creo que no tiene nada que ver con el resto de ciudades americanas, donde la gente pasea tranquilamente por sus calles, y donde muchos ciudadanos vieron reconocidos unos derechos que aun tardarán muchos años en reconocerse en el resto de estados y en el resto del mundo.

Volvimos al hotel a recoger nuestras cosas… y nos fuimos a coger el BART (8’10 $ por persona) que nos llevaría al aeropuerto en 40 minutos…

Nuestro vuelo salió con una hora de retraso por inclemencias metereológicas al parecer, pero me despedí con un….

Hasta pronto San Francisco ¡!!! (Me he quedado totalmente enganchado de esta ciudad).

8 pensamientos en “San Francisco: la libertad hecha ciudad.

  • 19 Marzo, 2012 en 12:19 pm
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    Genial el relato. Lo he cogido con muchas ganas. Nosotros nos trajimos igual un recuerdo increíble de SF, de hecho, los cuatro estuvimos de acuerdo en que nos parecía una ciudad perfecta para vivir.
    Tus fotos, preciosas, como siempre.

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  • 20 Marzo, 2012 en 7:22 am
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    Muchas gracias guapa, la verdad que nos sorprendió gratamente muy a pesar del frío (me pone de muy mala leche el mal tiempo en vacaciones jajaja) pero es una ciudad encantadora. Me gustaría repetir para disfrutarla más pausadamente y poder visitar Saulito que nos quedamos con las ganas y poder visitar algunos barrios más a fondo.
    Un beso guapa

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  • 7 Julio, 2012 en 10:07 pm
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    Nosotros el año pasado recorrimos la Ruta 66 desde Chicago a L.A. (De hecho creo que llegamos a Los Ángeles el mismo día que vosotros) y este año repetimos USA y haremos LA-San Francisco-Yosemite-Las Vegas. Vuestro diario de viaje es una pasada y nos ha descubierto sobretodo multitud de sitios a los que iremos en S.F.

    Pero tengo una pregunta, dices que comprasteis el Muni Pass en un super de la calle Jefferson. ¿Encontrasteis el sitio de casualidad o ya sabíais que ahí los vendían? ¿No tendrás la dirección o el nombre del establecimiento? Es que si bien en L.A. ya sabemos que el coche es imprescindible, me parece que en S.F. lo suyo es el transporte público, ¿no?

    Bueno, lo dicho, gracias por el magnífico blog y espero que estéis disfrutando mucho de la costa este y NY.

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    • 8 Julio, 2012 en 3:18 am
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      Muchísimas gracias por tu comentario!!!
      El muni en SFO no recuerdo el numero de la calle (ahora estoy en NY y no puedo revisar nada… Pero si pones en Google sitios de venta de muni pass imagino que saldrán… Es sencillo no te preocupes.
      Y para SFO mejor sin coche, yo disfuté mucho de la ciudad a pie y en tram.

      Un saludo!!!

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  • 2 Octubre, 2013 en 9:19 pm
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    Mi hermana y yo iremos la siguiente semana y tu blog con todos los comentarios y las fotos que agregaste nos ha sido de utilidad para planear nuestro itinerario. Sera nuestra primera visita y esperamos tambien sea una experiencia padre y divertida como lo fue para ti. Gracias!

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  • 8 Febrero, 2014 en 4:52 pm
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    Estoy alucinando con tus historias!!! Estoy completamente enganchada… (ya te dije en facebook que voy este verano) Mil gracias por todos tus consejos.. Edita una guía, por diossss!!!!!! Me parto!!!

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