Qué ver en Lovaina

Como ya sabéis, es muy fácil moverse por Bélgica en tren teniendo como base Bruselas. Otro de nuestros objetivos de nuestro segundo viaje por el país era visitar Lovaina; otra de las pequeñas joyas de Bélgica que se nos había quedado en el tintero la primera vez.

Cogimos un tren a las 10:16 am y en poco más de media nos plantamos en la estación de Lovaina. Optamos por ir caminando al centro de la ciudad (aunque era domingo y estaba todo cerrado) y en poco más de 15 minutos a pie estábamos disfrutando de la visión más típica y espectacular de la ciudad: el Ayuntamiento de Lovaina.

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El Ayuntamiento o Stadhuis, nos dejó sin palabras; merece toda la fama que tiene sin duda alguna. Es un edificio de 3 platas coronado por 4 torres que es la expresión máxima del estilo gótico flamenco. No dejéis de observar a lo largo y a lo ancho de todo el edificio, las 236 figuras que lo rodean (que no fueron añadidas hasta 400 años después de su finalización) y una curiosidad; las ventanas son de estilo gótico pero solamente las que dan a la plaza. Su construcción duró unos 30 años y fue pasando por varias etapas y arquitectos. Merece la pena visitarlo por dentro también con una visita guiada de la que os hablaremos unas líneas más adelante.

Nos dirigimos a la Oficina de Turismo a recoger algo de información y nos dirigimos a visitar la Iglesia de San Pedro (Sint-Pieterskerk), iglesia que junto con la Catedral de los Santos Niños Justo y Pastor de Alcalá de Henares, posee el título de Iglesia Magistral ya que todos los canónigos de la iglesia, debían ser doctores en Teología.

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Construida en estilo gótico, merece la pena echar un vistazo a su interior y poder disfrutar de algunas obras flamencas como El Martirio de Erasmo o una Última Cena.

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Al salir nos pusimos de camino a hacer otra de las cosas que consideramos imprescindible o importante es visitar la Biblioteca de Lovaina.

Lovaina es ciudad universitaria por excelencia ya que cuenta con una universidad de gran prestigio fundada en 1425 y donde además, estudió el conocido Erasmo de Rotterdam. Aunque era domingo y no habría nada de ambientillo universitario, decidimos ir a visitarla para poder además subir arriba y disfrutar de las vistas.

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La plaza Monseigneur Ladeuzepleindonde está la biblioteca, ya es magnífica por sí sola. Tiene unas dimensiones considerables, y el hecho de que sea tan abierta te permite observar perfectamente el edificio. Por cierto; que la Biblioteca, antes de la I Guerra Mundial estaba ubicada en la calle Naamsestraat; pero tras los bombardeos alemanes, quedó destruída y fue reconstruida aquí gracias a donaciones; sobre todo estadounidenses. De hecho por la fachada se pueden ver referencias a estas donaciones.

Las sala que se puede visitar (o al menos ese día que estuvimos nosotros) es fabulosa; con ese aire de biblioteca antigua; en la que olor a libros viejos inunda toda la sala y el silencio hace que te quedes un rato allí observando.

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Estuvimos prácticamente solos durante toda la visita y subimos a la parte de arriba a disfrutar de las vistas de toda la plaza y de toda la ciudad.

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No dudéis en visitar la Biblioteca, porque tanto la plaza, como el interior merecen muchísimo la pena; incluso podéis ojear la multitud de libros que tienen por allí.

Volvimos sobre nuestros pasos a la Grote Markt y nos sentamos tranquilamente disfrutando de dos buenas cervezas; mirando la fachada del magnífico ayuntamiento, pero sobre todo haciendo lo que más nos gusta cuando viajamos que es disfrutar del ir y venir de la gente tranquilamente y sin prisas.

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Fuimos paseando tranquilamente por las calles de la ciudad hasta que llegamos a otra de las visitas imprescindibles: el Beaterio; uno de los rincones más bonitos de toda la ciudad.

Como sabréis, los beaterios eran lugares que daban cobijo y ayuda a mujeres viudas o solteras que se encontraban desprotegidas pero no querían meterse en un convento. Aunque realmente hacían vida de monja casi, ya que se acogían al voto de obediencia y castidad, y su vida debía ser muy austera.

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Nos pareció tan bonito como el de Brujas; de hecho desde el año 2000 los beaterios flamencos son Patrimonio de la Humanidad.

El esplendor del beaterio fue durante la Edad Media, donde el número de beatas era más de 300. En el siglo XVII se construyó una especie de complejo de residencias; complejo en el que actualmente viven alumnos de intercambio y profesores extranjeros  de la universidad.

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A la vuelta, antes de comer (comimos en un Mcdonalds, porque los dos sitios que nos gustaron estaban cerrados), pasamos por la Oude Markt, la plaza que llaman “la barra de bar más grande del mundo“. Evidentemente es una metáfora; se dice esto porque si se uniesen los 30 bares (o más) que hay aquí sería de esa manera.

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Ya se empezaba a notar más ambientillo y más gente joven que acudía a esta plaza a tomar unas cervezas o comer algo.

Teníamos hora en el Ayuntamiento para visitarlo por dentro así que después de comer algo rápido fuimos hacia allí. El interior es muy bonito también (no tanto como por fuera), y en la visita, ves varias salas presidenciales, salones o el salón de plenos por ejemplo.

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Después de salir del Ayuntamiento; estuvimos un rato más por la plaza observando el Campanario de la Iglesia de San Pedro y echando un vistazo a la curiosa fuente que hay al lado de la iglesia y el Ayuntamiento: la Fuente de la Sabiduría (Fons Sapientiae), una fuente en la un estudiante lee un libro y le cae agua en su cabeza simbolizando la sabiduría.

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Por cierto que hemos leído que como al Manekken Pis de Bruselas, también visten de vez en cuando esta estatua (no sabemos si es cierto o no).

Nos despedíamos ya de Lovaina no sin antes echar un último vistazo al Ayuntamiento; majestuoso y espectacular, y nos dirigimos de nuevo a la estación coger el tren de vuelta a Bruselas, para pasar unas últimas horas paseando por la Grand Place y disfrutando del ambiente en el Delirium Café tomando nuestras últimas cervezas belgas.

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Decir que nos gustó mucho más Lovaina que Amberes en este último viaje; quizá porque con Amberes teníamos unas expectativas muy altas; y de nuevo decir, que Bélgica nos encanta y que creemos que es un país que merece la pena visitar ya que además visitarlo cómodamente en tren es muy sencillo.

 

 

8 pensamientos en “Qué ver en Lovaina

    • 7 Abril, 2016 en 7:12 am
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      Una herramienta que se llama domingo xD. Gracias por leernos. Un saludo

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        • 12 Abril, 2016 en 12:30 pm
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          Pues cuando llegamos era temprano, pero no tanto… Serían como las 10.30/11 yo creo que más bien fue que era domingo. Pero si, la combinación de “más temprano” suele funcionar.

          Saludos !

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  • 7 Abril, 2016 en 12:16 pm
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    Se nos quedó pendiente cuando estuvimos la última vez, porque nos cayo una tromba de agua impresionante y llegamos a las 6 de la tarde de regreso a Lieja, por lo que lo tenemos que dedicarla un dia en nuestra próxima visita.

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  • 3 Octubre, 2016 en 7:56 pm
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    Lovaina es uno de los imprescindibles en nuestra primera escapada a Belgica del 3 al 8 de Diciembre. Y después de este post, aún más! Saludos!

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    • 3 Octubre, 2016 en 11:01 pm
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      Os encantara pasear por allí ! Y sobre todo por él beaterio !

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