LA GRAN SORPRESA DE BRYCE CANYON

Tras esa intensa mañana (hay que ver lo que a uno le cunde el tiempo cuando está de vacaciones), íbamos realmente emocionados en el coche, comentando lo bien que estaba saliendo todo.

Todo estaba superando con creces nuestras expectativas (y eso que cuando uno prepara los viajes durante tantos meses, tiene la sensación de que nada puede sorprenderle).

Habíamos comprado comida para llevar en el supermercado de Page para no “perder tiempo” y llegar a Bryce con tiempo. Así comimos en el coche de camino unos sándwiches riquísimos la verdad y sobre todo una sandía exquisita y bien fresca.

El camino a Bryce resulta ser un camino de nuevo muy bonito, con bonitos paisajes y en los que pasas por un montón de pueblos típicamente de película (y sé que me repito, pero es la sensación que tuve todo el viaje, como estar dentro de una película).

Paramos a repostar en Kanab (un pueblo muy bonito) pero decidimos seguir camino rápidamente para aprovechar buena luz en Bryce y poder visitar el parque sin prisas. Cuando pasas Kanab ves el desvío que te lleva a Zion National park (los paisajes son verdes y preciosos, en contraste con las paredes de piedra) pero es otro de los sitios que tuve que descartar (junto con Arches y Canyonlands, muy a mi pesar) de la ruta. Tengo entendido que es un sitio muy bonito, con algunos trails sobre el río.

Según te vas acercando a Bryce, pasas por la carretera del Dixie National Forest: los paisajes son verdaderamente alucinantes, el contraste del verde de los árboles con el rojo pimienta de la roja hace que no puedas cerrar los ojos. Se te queda cara de bobo de verdad.

Por fin llegamos a nuestro hotel, a la entrada de Bryce Canyon. El hotel era el Bryce View Lodge, un anexo al complejo Ruby’s Inn. Lo reservamos a través de centraldereservas.com con el desayuno incluído y la verdad que muy bien, camas grandes y confortables y una habitación enorme y muy limpia. Hicimos rápidamente el check-in  y nos fuimos por fin a visitar Bryce Canyon.

Cuando vas por la carretera camino a los miradores, vas por medio de un bosque en el que de nuevo nos encontramos con algún ciervo,  y no te imaginas para nada la sorpresa que te espera…

El cañón de Bryce, no se es un cañón exactamente. Es como un anfiteatro espectacular con unas formaciones rocosas llamadas “chimeneas de hadas” que se han formado debido a la erosión, el agua y el hielo.

Sus primeros pobladores fueron los mormones y el nombre del parque se debe a su descubridor Ebenezer Bryce, que según cuentan, se quedó tan maravillado con la belleza del lugar que a pesar de las duras condiciones de vida en los inviernos decidió establecerse allí.

Cuando llegamos al primer mirador, no os podéis ni imaginar la cara que se nos quedó al ver el anfiteatro… Es una auténtica maravilla de la naturaleza, un paisaje realmente como de otro mundo… IMPRESIONANTE

El color de las rocas, el contraste con el las nueves y el cielo azul, maravilloso de verdad.

Desde allí decidimos hacer un pequeño trail (PRECIOSO), el Navajo Loop. No os lo podéis perder, ir bajando hasta el fondo del cañón… (no es nada complicado, os lo aseguro), pasar por entre esas rocas, cruzándoos con ardillas, realmente increíble.

Las siguientes paradas fueron en los siguientes miradores, a cada cual más bonito; y de lo único que tenéis que preocuparos es de disfrutar de lo que estáis viendo.

Para nosotros Bryce Canyon fue una auténtica sorpresa.

Seguimos por más miradores hasta que llegamos al último donde nos quedamos un buen rato ensimismados, en silencio, disfrutando de aquel paisaje que realmente parecía casi lunar.

Decidimos volver tras disfrutar de la caída del sol en el anfiteatro y como se nos había hecho tarde para ver el rodeo del Ruby’s, fuimos tranquilamente a cenar al restaurante del Ruby’s Inn. Buffet libre con bebida ilimitada por 24$ por persona. De la mejor comida de todo el viaje, una parrilla de carne impresionante, pollo, ternera, costillas, hamburguesas, pasta, postres variadísimos… Todo buenísimo ¡! Totalmente recomendable.

Nos fuimos a dormir muy pero muy satisfechos (y muy llenos ¡!!), porque el día nuevamente había resultado perfecto ¡!

Nos levantamos muy temprano y fuimos a desayunar (el desayuno incluido se hacía en el restaurante del Ruby’s) en el abundante buffete y después a llenar el depósito.

Dejábamos Bryce, para emprender una de las etapas más duras del viaje…

4 pensamientos en “LA GRAN SORPRESA DE BRYCE CANYON

    • 3 Febrero, 2012 en 10:26 am
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      Muchas gracias miriam !! pues ya tienes excusa para volver !!! yo tengo dos posibles rutas para un futuro (la zona noroeste para ver yellowstone; y repetir un poco esta para ver arches, canyonlands y disfrutar más de SFO).

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  • 7 Febrero, 2012 en 12:53 pm
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    A nosotros también nos encantó Bryce, es increible.
    A la salida del parque tuvimos un percance con un ranger que nos detuvo por exceso de velocidad,se nos pusieron por corbata, al final solo nos dio un aviso y nos dejó marchar, pero alguno de mis compañeros ya estaba echando cuentas a ver cómo pagaba la multa.

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    • 8 Febrero, 2012 en 9:17 pm
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      Gracias por seguir mi blog, la verdad es que Bryce es como estar en otro planeta. Lo que dices de la velocidad está muy pero que muy mirado por USA

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