Chiang Mai: cuarto día

Nuestro cuarto día en “la rosa del norte” se presentaba de nuevo completo e interesante… un par de días antes habíamos reservado un curso de cocina; algo que teníamos claro que queríamos hacer desde que surgió la idea de viajar a Tailandia (bueno aquí he de ser sincero y el que más ganas tenía era Alberto).

Escogimos una de las escuelas que recomendaban en la Lonely Planet pero optamos por el curso de medio día en lugar de día completo (1200 bths por persona).

Desayunamos tranquilamente ya que hasta las 09.30 no nos venían a buscar. Yo miraba preocupado las previsiones del tiempo… en Chiang Mai caía una lluvia fina pero constante; pero lo peor es que las previsiones para los días de playa estaban con un 90% de probabilidad de lluvia y tormentas y los que nos seguís desde hace tiempo, sabéis que no nos gusta nada (a mí sobre todo) que nos llueva… bueno supongo que a casi nadie le gusta cuando está de vacaciones.

Puntuales, nos vienen a recoger para llevarnos hacia el curso de cocina, pero antes nos pasamos por las oficinas para hacer el pago y después la dueña de la escuela (creo que era la dueña) se paró un momento a recoger ingredientes frescos.

El sitio donde estaban ubicadas las instalaciones era a las afueras de Chiang Mai en una especie de urbanización con campo de golf y casas privadas, un sitio muy bonito y tranquilo…

Al llegar estaban allí una pareja más pero ellos se quedan con la dueña ya que ellos hacían el curso de día completo y nosotros nos quedamos con un cocinero joven, simpatiquísimo y atento.

Lo primero que hicimos fue ir seleccionando ingredientes con la dueña de la escuela, aprendiendo formas de corte, y aprendiendo sobre todo como hacer el curry y la pasta de curry…

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(Por cierto excepto las dos primeras fotos, las demás del curso están hechas con el ipad…).

Yo tengo que confesaros que iba sin gana ninguna de hacer el curso; accedí porque a Alberto le apetecía mucho, pero poco a poco me fui metiendo en el tema y lo disfruté muchísimo.

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Sobre todo por las diferencias que hay con nuestra cocina, o al menos con la cocina a la que yo estoy acostumbrado. Por ejemplo, la forma que tienen de cocinar las verduras para que conserven completamente su sabor y su textura, no tiene nada que ver a cómo las cocino yo en mi casa.

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El cocinero resultó ser un tipo increíble; que además de explicarnos detalladamente cada plato que íbamos preparando, nos animaba a terminarlo todo…

Cocinamos unos 4 platos cada uno; 4 platos que nos íbamos comiendo (terminamos casi reventando).

Resultó ser toda una experiencia el curso; infinitamente mejor de lo que me imaginaba; y guardamos muy buen recuerdo del cocinero; porque además el hecho de estar Alberto y yo solos en el curso, hizo que lo pudiésemos aprovechar muchísimo más.

Cuando terminamos de comernos el postre, fue el mismo cocinero el que nos llevó de vuelta a Chiang Mai y se ofreció a llevarnos a un mercado local a que compráramos ingredientes (secos) para traernos a España; nos acompañó un rato por el mercado, enseñándonos las diferencias de comprar en un sitio u otro. Fue muy amable la verdad.

Después de comprar algunas especias y algún que otro ingrediente serio, nos despedimos del cocinero y nos fuimos a dar una vuelta nosotros solos por el mercado.

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Volvimos paseando a la ghesthouse pasando antes por Wat Umong y Wat Panping. Es impresionante la cantidad de templos que tiene esta ciudad y todos con algo especial y particular.

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Después de darnos un chapuzón en la piscina y relajarnos un rato salimos dispuestos a seguir recorriendo la ciudad, empezando por ir de nuevo al precioso Wat Chiang Man, uno de los templos que más me ha gustado de la ciudad; tranquilo, sin gente… de nuevo uno de esos sitios en los que te invade una sensación de tranquilidad increíble.

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Queríamos darnos un masaje tailandés, que aún no habíamos tenido ocasión; yo había leído tanto en la guía como por varias recomendaciones de confianza que la cárcel de mujeres era un buen lugar para ir, pero al pasar hacía un rato por Wat Patping vimos que daban masajes por 130 baths y además había una fila considerable de gente local; así que al pasar de nuevo por allí decidimos esperar y en 10 minutos nos cogieron ya. Un masaje completo de 1 hora, 130 baths… increíble… Nos hicieron daño a ratos la verdad, pero yo después me quedé como nuevo ¡!!.

Fuimos paseando pasando por diferentes templos como Wat Pan On, Wat Chan Taem o Wat Ton Soi… cada uno de ellos tiene alguna cosa que lo hace especial…

Dimos por finalizada nuestra ruta por los templos por ese día y comenzamos a pasear sin rumbo parando a los taxis para preguntarles por el precio de llevarnos a Doi Ithanon… pero era imposible encontrar buenos precios, y eso que regateamos hasta la saciedad, pero ninguno bajaba de 2500, 2400 el que mejor precio daba… pero a eso había que sumarle la comida y las entradas al parque nacional etc…

Esto del regateo resulta agotador así que nos paramos a tomar dos cervezas mientras decidíamos qué hacer al día siguiente (a mí también me apetecía mucho hacer algo relacionado con el rafting…) pero finalmente de camino a la ghesthouse paramos en una de las miles de agencias que ofertan excursiones y contratamos la excursión al Doi Ithanon con la comida y las entradas incluídas por 1000 baths por persona.

Cenamos tranquilamente de nuevo en el Blue Diamond al lado de la ghuesthouse esta vez unas patatas fritas, dos sándwiches y una tempura de verduras exquisitas, con una cerveza y un agua por 320 baths… Estuvimos un buen rato allí de relax (la terraza exterior que tienen en ese jardín es una auténtica maravilla) hablando de cuánto nos estaba gustando Chiang Mai…

 

 

 

2 pensamientos en “Chiang Mai: cuarto día

  • 23 enero, 2016 en 10:57 pm
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    Hola,

    Me ha parecido muy interesante este artículo. Este verano también tuve la oportunidad de viajar con mis amigos a Tailandia y me he sentido identificado al leer el artículo. Aunque nosotros también estuvimos en las islas orientales. Y de todas las islas tailandesas Koh Tao fue la que de verdad recomendaría.

    Un saludo.

    Kike

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    • 23 enero, 2016 en 11:47 pm
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      Gracias por leernos. Nosotros tenemos ganas de volver y poder ir a Ko Thao

      Respuesta

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