Me voy de crucero !!!

Pues si señoras y señores !!! así, de repente y sin esperarlo, 3 días después de que aterrice de mi aventura por el noroeste americano, me embarcaré en crucero por el mediterráneo.

Esta vez cambio a mi compañero de aventuras por mi madre y mi hermano pequeño; el chico comulga este año y a mi madre le apetecía hacer algo diferente en vacaciones.

Será una aventura diferente, ya que será la primera vez que hacemos un crucero y no sé aún si las excursiones las haré guiadas (por eso de ir con el nene de 8 años) o las haré por libre, lo que si es seguro es que disfrutaremos el viaje al máximo y como no, aquí os contaré todo !

La ruta será:

Barcelona-Marsella-Villefranche (Mónaco)-Savona (Portofino)-Livorno(Pisa-Florencia)-Civitavecchia (Roma).

Y es que… Madre no hay más que una !!!

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La fontana di Trevi será patrocinada para sufragar su restauración

Puede que si viajáis a Roma próximamente encontréis la más famosa de sus fuentes en proceso de restauración.

Hace unos días unos estucos de la cornisa se vinieron abajo causando daños de alrededor de 200.000. Surgió el debate de porqué no sufragar los gastos derivados de su restauración con las monedas que la gente lanza al agua; pero finalmente se ha optado por la misma opción que para la restauración del Coliseo; el patrocinio. Finalmente una empresa de agua embotellada Acqua Claudia.
Personalmente, pienso que es una pena que Italia se esté cayendo a pedazos y que los gobiernos no hagan más por conservar estos bienes culturales, que al fin y al cabo dan tanto dinero a la economía del país…

Por cierto, si váis a viajar próximamente a la ciudad eterna os interesará seguramente esta web; muy útil ya que tiene seleccionados varios hoteles y apartamentos; (yo ultimamente siempre me decanto por la opción apartamento, me parece más cómoda y creo que da más libertad, más autenticidad a la visita…)  Oh-Rome  . Como me dice mi amiga Sole, espero que no cubran la fuente con carteles, o logos con publicidad, como ya hicieron en su día con el puente de los suspiros o algunos de los edificios de la Plaza San Marcos enVenecia.

Bellissima Roma. Ultimo día.

Ese día nos levantamos un poco más tarde y un poco triste… Era nuestro último día en Roma… Pero bueno teníamos toda una mañana para disfrutar y aprovechar al máximo.

 Nos fuimos a desayunar tranquilamente con vistas a Santa Maria Maggiore y entramos después en un supermercado a comprar un poco de pasta.

Regresamos al hotel a recoger las maletas y como hasta las 14.30 no nos iríamos hacia el aeropuerto las llevamos a la consigna de Termini.

 Nos dirigimos a San Carlo y esta vez sí que tuvimos suerte y la encontramos abierta, es muy pequeñita y lo que destaca de ella es su forma; yo lo que más destacaría son las 4 fuentes que hay en las 4 esquinas de la calle.

 Nos fuimos de compras tranquilamente a la Via Nazionale a algunas tiendas aprovechando las rebajas; y después fuimos subiendo hasta Piazza Reppublica para ver la curiosísima Santa Maria degli Angeli. Ubicada en las antiguas Termas de Diocleciano, no te imaginas un interior tan bonito, con unas estatuas gigantescas y un curioso meridiano con los signos zodiacales.

 Estaba siendo una mañana muy relajada así que nos fuimos a tomar a un mcdonald’s cercano (tradición viajera jejeje) y después nos fuimos a un local cercano a comer nuestros últimos trozos de pizza al taglio romana…

 Paseamos un rato por última vez de camino a Termini, donde cogimos el autobús que nos llevó a Ciampino…

 Me monté muy triste en el avión pero satisfecho de nuestras vacaciones romanas.

Todo había salido perfectamente bien; y pensando en el próximo viaje, pero eso ya es otra historia…

 QUANTO SEI BELLA ROMA ¡!

Bellissima Roma. Sexto día.

La noche anterior estuvimos hablando mucho sobre el planning de este día; sería nuestro último día en Roma.

Nos quedaba mucho por ver en Roma, pero también teníamos ganas de ver Ostia Antica… Lo que nos llevaría casi toda la mañana… Pero aun así decidimos que merecería la pena.

 Para ir a Ostia, cogimos la línea B de metro hasta Piramide y allí sales a la estación y coges un tren (va de Porta San Paolo a Ostia) y te bajas en Ostia Antica (es uno de los que va a la playa y si no ya os fijaréis en las hordas de romanos que lo cogen para ir a la playa.

 Al bajar del tren, tenéis un paso a nivel y cinco minutos escasos está la entrada al recinto arqueológico.

Aquello es enorme, yo no me imaginaba que fuera tan grande. Tengo que recordar que aquello es una excavación arqueológica, por lo que evidentemente, hay obras, toldos, incluso gente trabajando; lo digo porque he leído quejas de gente que no saben dónde van y se quejan de que haya toldos, o estén cosas apuntaladas.

 Hay cosas que están muy bien conservadas, como muchos mosaicos, el teatro, o las malditas calzadas romanas que te destrozan los pies ¡

 

Estuvimos más de dos horas y media recorriendo el complejo y no lo terminamos de ver. Otra recomendación es informarse bien de Ostia, porque no tiene muchas indicaciones de lo que se ve. Una visita muy interesante.

 

Volvimos a Romay se acercaba la hora de comer. Así que nos dirigimos a un restaurante recomendado por la guía trotamundos. Más bien es una enoteca. “Enoteca Cavour 313”; no es la típica comida italiana… a mí no me gustó la verdad, es comida un poco rara, pero bueno en la variedad está gusto, y el agua como era del grifo no la cobraban.

La tarde se presentaba como no, intensa. Nos fuimos a Santa Maria della Concezione a ver la Cripta de los Capuchinos. Tenía muchas ganas de esta visita, y la verdad no me gustó mucho, Muy tétrica, muy estrecha, muy pequeña, con mucha gente y olor a cerrad, todo ello unido a que lo que ves son figuras formadas con huesos humanos, y esqueletos completos. La visita es cuanto menos, curiosa.

 Salimos para ir a ver San Carlo alle Quattro Fontane pero estaba cerrada por las tardes al igual San Andrea al Quirinale. Así que aprovechamos para ver fuera la choza del Presi de Italia y ver también otras bonitas vistas.

 

 

Bajamos por las empinadas calles, sin rumbo fijo, callejeando y disfrutando de la tarde romana, sin prisas que es como mejor se disfruta Roma, y sin darnos cuenta, nos dimos de bruces con La Fontana di Trevi… mira que es bonita, nunca te cansas de verla ¡!.

 Y como seguíamos de relax, nos fuimos de compras callejeando por la Via del Corso, llegando la Via Condotti viendo esos escaparatos prohibitivos… llegando a Piazza de Spagna y entrando en alguna que otra tienda.

 Nos fuimos al hotel paseando a dejar las bolsas y darnos una ducha; y nos fuimos a cenar al Trastevere, de nuevo a Carlo Menta, donde tras cenar una rica cena y ver la Semifinal de España contra Alemania, paseamos por el encantador barrio y nos tomamos el postre en una terraza de Santa Maria in Trastevere.

 

Nos fuimos ya hacia el hotel, paseando por la noche romana, tristes, porque esa sí, era nuestra última noche en la Ciudad Eterna.

 

Bellissima Roma. Quinto día.

De nuevo comenzábamos la jornada levantándonos bien temprano; sarna con gusto no pica, y hoy muchísimo menos ya que nuestra primera visita del día sería a uno de mis lugares preferidos de Roma: La Galleria Borghese.

Aunque hay autobuses que te dejan más cerca de la entrada, fuimos en metro porque aparte de tenerlo casi en la puerta, queríamos pasear un poco por Villa Borghese. Yo había hecho la reserva previamente por teléfono (son visitas de dos horas en grupos reducidos). Una vez recogidas las entradas y dejado las cosas en la taquilla (no puedes meter la cámara de fotos, está prohibidísimo) nos tomamos un café esperando que abrieran las puertas.

No hay palabras suficientes para describir todas las maravillas que puedes ver en esta preciosa galería de arte. Y claro para un enamorado de Bernini como yo esto es el paraíso; ya que se encuentran muchas de sus obras más impresionantes: Apolo y Dafne, El rapto de Proserpina, el David… Destacar también la Josefina Bonaparte de Cánova así como su pinacoteca con cuadros de Rafael, Caravaggio. Una verdadera maravilla, una pena que solo te dejen estar dos horas dentro… porque te puedes pasar horas y horas contemplando las maravillosas esculturas.

Nuestra siguiente parada era el Ponte Milvio; así que nos fuimos un poco a lo loco, bajamos paseando por la Villa Borghese y nos montamos en un tranvía, pero nos dimos cuenta (después de un largo paseo) que íbamos por un sitio equivocado… hasta que nos dimos cuenta que estábamos al lado del Vaticano ¡!! Jajajaja así que cogimos el metro y volvimos a Piazza del Popolo (menos mal que el metro funciona perfectamente, fácil y rápico) y allí cogimos el autobús número 2 (sustituía en ese momento al Tram 2 que es el que debíamos coger). Nos bajamos en Via Tiziano, la siguiente parada al estadio. La visita a este puente no es otra que la de sentirse un poco adolescente, ya que al haber leído los libros de Federico Moccia (si, no son para Nobel, pero está bien rejuvenecer de vez en cuando) nos apetecía ir a colgar un “candado del amor”; y ver los miles de candados que hay colgados en todo el puente y las farolas.

 

Para volver se hace el camino a la inversa con el mismo autobús. Nos fuimos dirección Trastevere a comer a un restaurante que nos habían recomendado: Carlo Menta, en Via della Lungaretta 101. Resultó ser todo un acierto, aunque hay bastante gente, y están las mesas un poco juntas (como en la mayoría de restaurantes por allí); la relación calidad precio es buenísima. Totalmente recomendable (tanto que repetimos al día siguiente para cenar).

Después de comer, nos fuimos a San Pietro in Vincoli para ver otra gran obra de arte: El Moisés de Miguel Angel. Impresionante escultura que iba a formar parte de un grupo escultórico con 40 figuras (no me quiero ni imaginar cómo sería aquello). Incluso te da un poco de respeto mirar esa escultura… con esa cara de mala leche. Los acabados en el mármol son perfectos. En esta iglesia también se encuentran lo que se dicen son las cadenas con las que San Pedro estuvo encandenado (In vincoli).

Y más relajados nos fuimos a ver algo que está un poco alejado del “meollo turístico” pero que sin duda, desde mi punto de vista es de visita obligada para cualquier amante del arte y la arquitectura. La Basílica de San Paolo fuori le mura (San Pablo extramuros); otra de las grandes basílicas. Recomendable entrar por la parte del claustro: maravilloso, una preciosidad. Con la estatua de San Pablo presidiendo la entrada y los frescos dorados de frente. 

 Una vez dentro te sorprendes de la inmensidad y la sencillez que tienes ante ti. En el techo, rodeando todas las naves están los medallones con todos los retratos de los papas incluyendo el del último. Y cuenta la leyenda que cuando no haya espacio para más; ese día terminará el mundo.

Se terminó por hoy la arquitectura clásica, y nos íbamos a ver algo más moderno y esto si que fuera de los circuitos turísticos: El Palazzo della Civitá del Lavoro, más conocido como Coliseo Cuadrado; en el zona del EUR. Para ello cogimos la línea B de metro y nos bajamos en la parada EUR magliana. Esta obra fue diseñada para la exposición universal de 1939 (que no llegó a celebrarse, por estallar la II Guerra). Es un ejemplo de la llamada arquitectura fascista.

Y tras otro intensísimo día en Roma, nos fuimos de regreso al hotel a descansar un poco hasta la hora de cenar. Se nos hizo un poco tarde esta vez pero no nos importó, cenamos algo rápido relajadamente cerca del Vaticano (esta vez el paseo nocturno nos llevó allí). Fue precioso ver la Plaza San Pedro casi vacía (no era tarde, serían como las 10), solo había una familia emocionada al ver iluminada la ventana del Papa.

Tras hacer unas bonitas fotos de la plaza, la via della conciliazione y el castel, nos fuimos ya a dormir… mañana más ¡

Bellissima Roma. Cuarto día

 

Nos despertamos con la misma emoción de los días anteriores o más ¡! Hoy tocaba visitar la Roma Imperial. Tras un buen desayuno nos fuimos a coger el metro rumbo al Coliseo.

Al salir del metro, ante tus ojos, aquella mole, el COLOSSEO. Inmenso y dominando la situación. Me puedo imaginar cómo se sentiría una persona de la época que llegara por primera vez a Roma y viera el Coliseo. Impresionado.

Ese día activamos nuestra Roma Pass por lo que no tuvimos que hacer cola; pasamos directamente por los tornos habilitados para ello.

Y ya una vez dentro, me imagino el rugir de las fieras, los gritos de los gladiadores, el ir y venir de la gente; a la vez, no puedo evitar que se me encoja un poco el corazón pensando en la cantidad de gente que murió en la arena por el simple entretenimiento de los ciudadanos.

Hay gente que me ha comentado que se esperaba más; que quizá se lo esperase mejor conservado por dentro. A mí sin duda, es uno de los monumentos que más me gustan.

Tras dar la vuelta completa y maravillarnos viendo el interior; salimos dispuestas a visitar el Palatino.

La entrada es conjunta para el Coliseo-Palatino-Foro (mi recomendación es que lo hagáis en ese orden, a mí al menos, me gusta más así).

Decir también, que antes de entrar al Coliseo, me compré un libro por 10 euros con el antes y el después de los monumentos con unos dibujos y unas trasparencias; además te da una explicación de lo que vas viendo que viene my bien, porque tanto en el foro como en el palatino apenas hay explicado nada. El libro lo puedes comprar en los puestecillos de souvenirs que hay fuera.

 El Palatino, está bastante poco conservado; y ahí si que apenas te pone lo que vas viendo. Con el libro, la guía y un poco de información que ya sabíamos nos íbamos haciendo una idea. Entramos también en el Museo, donde se pueden ver algunas esculturas, mosaicos y utensilios varios; así como varias explicaciones del Palatino.

 

Fuimos bajando hacia los foros; y antes de bajar desde arriba tienes unas vistas IMPRESIONANTES de todo el foro, del Coliseo…

Me encanta el foro romano, el centro de la urbe, donde se mezclaban todas las clases sociales, los jueces, los mercaderes, hombres y mujeres…

Vas viendo los restos de las enormes Basílicas, el Templo de Júpiter, la Tumba de Julio César (la gente aún le deja flores frescas); la Cloaca Máxima y algo que a mi me dejó impresionado cuando leí la historia de ese templo, el de las Vestales (Templo de Vesta).

Eran las encargadas de custodiar el fuego sagrado de Roma, del que se decía que si se apagaba significaría el fin del Imperio. Estas chicas, eran elegidas y tenían 3 fases en su vida: durante la niñez se las educaba y formaba para ejercer “el oficio”; durante la adolescencia eran las encargadas de custodiar el fuego y durante la edad adulta eran las encargadas de formas a las nuevas vestales. Tenían algunos privilegios, como sitios privilegiados en determinados actos, la posibilidad de tener carros (algo reservado solo a los hombres…); pero como las pillaran manteniendo relaciones con hombres, las encerraban de por vida en un zulo con un único agujero para pasarles la comida. Muy fuerte.

Sigues caminando por las ruinas y ves los foros imperiales, el foro de César; y tras descansar un poco a la sombra (verdaderamente es una paliza para los pies). Una vez visto todo, nos fuimos hacia la salida tranquilamente y paseando de nuevo por el foro y como el hambre apretaba ya (no era muy tarde pero llevábamos toda la mañana sin parar) nos fuimos a la Via San Giovanni in Laterano nº 70 en busca del conocido restaurante LUZZI pero estaba lleno de gente así que nos fuimos unos números más atrás y nos sentamos a comer en una terraza; muy bien y a muy buen precio.

Decidimos irnos a coger el metro para ir a visitar San Giovanni in Laterano, otra de las grandes Basílicas. Muy bonita por cierto, enorme con unas estatuas (de santos) enormes en el interior.

Como información decir que al lado se encuentra la Scala Santa, la escalera por donde se supone que subió Cristo a ver a Pilatos.

Tras visitar San Giovanni (no os la perdáis) decidimos volver al metro para ver las inmediaciones del Circo Massimo (que maravilla tener el bono de transportes incluído en la Roma Pass). El Circo Massimo hoy en día, no es más que una esplanada de hierba, pero es interesante de ver e imaginar las carreras de cuadrigas y los juegos que allí se hacían. Hoy en día digamos que es lugar de esparcimiento donde la gente va a correr, a pasear al perro o simplemente a pasear.

Encaminamos nuestros pasos hacia un lugar que tenía muchas ganas de conocer, la zona del Aventino para ver la Orden de los Caballeros de Malta, para mirar por su cerradura y ver perfectamente la cúpula de San Pedro. El paseo por el barrio es muy bonito, no se ve ni un solo turista caminando por ahí, y las casas son realmente bonitas.

Antes de ver la famosa cerradura entramos en la Iglesia de San Alessio.

Tras mirar por la cerradura y ver lo curioso de que se vea perfectamente la cúpula encuadrada, nos dirigimos a ver Santa Sabina (está al lado), una iglesia muy muy bonita y muy diferente a las que veréis por Roma.

Caminamos unos metros y nos plantamos en un sitio realmente bonito: Il Giardino degli Aranci, una especie de parquecito muy tranquilo, con gente del lugar, y un mirador precioso, en el que relajarte admirando las vistas.

Bajamos ya por el Lungotevere Aventino para salir a Santa Maria in Cosmedin; conocida por encontrarse allí la Bocca della Veritá, que en realidad es la tapa de una alcantarilla. Pero la tradición manda y nos hacemos la típica foto con la mano metida dentro.

Muy recomendable el interior de esta iglesia así como la parte de abajo que alberga la iglesia antigua y los restos del antiguo templo.

Frente a la iglesia tenéis dos templo muy bien conservados. El templo circular es el Templo de Hércules Victorioso (no confudirse que en muchas guías al ser circular, lo llaman Templo de Vesta).

 Y ahora si, directos al Trastévere… uno de los barrios más romanos y más bonitos.

Teníamos apuntadas tres iglesias imprescindibles para ver por aquí, adentrándonos antes en este barrio tan bonito, con las fachadas con esos colores tan peculiares caracterizan a Roma.

Primera parada: Santa Cecilia in Trastevere. Cuando entras, y ves el patio ajardinado no te imaginas lo que se esconde dentro. La estátua de Santa Cecilia que hay en el altar, es muy bonita. Se supone que la estátua reproduce el cuerpo de la Santa tal y como fue encontrado. Muy curiosa la historia de esta santa, a la cual obligaron a casarse con un hombre y ella le decía que se tenía que mantener virgen porque un ángel se lo decía, y que hasta que el no viera a ese ángel no podrían consumar nada de nada… Y el pobre hombre no vio ángel ninguno y claro se cuenta que para pasar el tiempo ayudaba a Cecilia a dar sepultura a los cristiano, por lo cual mataron al marido, y a ella la martirizaron metiéndola en una olla gigante con aceite o agua hirviendo y ella en lugar de gritar de dolor, cantaba, hasta que al final acabaron degollándola. Por cierto los frescos de esta iglesia y su baldaquino tampoco tienen desperdicio.

 

Segunda Parada: San Franceso a Ripa. Que ganas tenía !!! No pude ver casi nada de este bonito barrio en mi anterior visita por falta de tiempo… y ahora allí estaba…
Llegamos a San Francesco y yo me fui directo a ver la joya… El Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni de Bernini !!! por fin la tenía delante, no creáis que tiene mucho que envidiar al Éxtasis de Santa Teresa. Bueno… tengo que decir que ejem… yo no se si la señora estaba viendo un ángel, un santo o no se… pero vamos la estátua es totalmente erótica !!! y si no fijaros en la cara y las manos, donde van esas manos???? !!!

 

Y por fin llegamos al centro del barrio: Santa Maria in Trastevere; una preciosa iglesia del siglo XII que fue construida con materiales traídos de las Termas de Caracalla. Los frescos dorados del pórtico son preciosos, y en su interior podéis ver una Madonna con niño muy bonita.

 

Al salir nos fuimos a intentar ver San Pietro in Montorio, pero después de tanto subir cuestas y escaleras, estaba cerrada, pero bueno pudimos ver el templete del interior desde fuera… Y de ahí, a merendar al lado de la plaza, un tiramisú en Via della Paglia en NICKNOWEGO CAFÉ realmente exquisito y no demasiado caro !!!! además la animación de la plaza de Sta. María está muy bien, un ambiente muy romano y juvenil.
Cansadicos ya nos volvimos al hotel un rato, antes de salir a cenar y a dar otro paseo nocturno. Esa noche nos subimos al Pincio para hacer unas fotos con vistas a San Pedro y nos fuimos bajando hacia Piazza di Spagna, que había más gente que por el día !!

 

Y a esto que nos damos cuenta que no hemos cenado, y como nos convenció ningún sitio de la zona (un poco caros), pues ale al Mcdonalds de Spagna a la rica hamburguesa !!

Y tras tomarnos un heladito para hacer la dirección nos fuimos ya al hotel a descansar tras otro intenso pero interesantísimo día.

Bellissima Roma. Paseando por Tivoli

Bellissima Roma. Paseando por Tivoli

Como ya era costumbre, sonó el despertador muy temprano. Pero cuando estás de vacaciones (en nuestro caso al menos) no nos importa madrugar. Es cierto que tampoco solemos trasnochar porque después de cenar solemos estar ya bastante cansados.

Ese día, nos íbamos de excursión fuera de Roma. Habíamos decidido ir a Tívoli (tras dudar mucho de si intentar ir a Pompeya, que lo descartamos por razones lógicas de tiempo). No hay demasiada información respecto a Tivoli, en las guías apenas le dedcan unas líneas y es un sitio verdaderamente interesante.

Tiene dos puntos de interés claros: Villa Adriana y Villa d’Este.

En principio, para ir a Tivoli debes coger el metro Línea B hasta la parada Pirámide, y allí sales a la estación de autobuses (está todo bien indicado). Una vez allí, debes coger un bus de la empresa Cotral. Son varios los que van a Tivoli, nosotros cogimos el nº 2.

La parada donde hay que bajarse se llama Villa Adriana. Pero no os engañéis una vez que se baja allí, hay un buen paseo hasta llegar a Villa Adriana. Además no está en Tívoli propiamente dicho.

La entrada se paga aparte de la Roma Pass (ya no existe la Roma&Piu Pass que entraban cosas de la provincia). Si no recuerdo mal son 10 euros de entrada.

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