Cuando los sueños se hacen realidad…Tercer día.

Era nuestro último día completo en Disneyland y queríamos aprovecharlo al máximo; así que el día anterior decidí reservar el desayuno en el parque; así que después de una buena ducha para terminar de despertarnos nos dirigimos hacia el restaurante Plaza Gardens (al final de Main Street); un buffet muy variado (en realidad bastante parecido al del hotel) pero con un ambiente muy agradable y una decoración muy exquisita.

Fuimos paseando de nuevo hacia el castillo, visitándolo de nuevo un poco por dentro, y a la salida esta vez me tocó a mí probar suerte y ver si tenía el corazón puro para ser el Rey de Camelot… pero nada, se ve que no es uno muy puro…

Nos fuimos hacia Discoveryland ya que queríamos aprovechar que hubiese poca gente para subir de nuevo (si si, otra vez) a la atracción de Buzz Lightyear, claro esta vez el peque tenía su propia pistola matamarcianos ¡!. Después de pasar otro rato divertidísimo (hay que ver la alegría con la que salen los peques de esta atracción), nos fuimos a las naves voladoras, en las que a pesar de ser poco antes de las diez de la mañana, había una cola tremenda.

Como ya no había mucho más que nos interesara en Discovery nos fuimos de nuevo hacia Fantasyland, pasando de nuevo a jugar en el laberinto de Alicia y a montarnos de nuevo en las tazas locas.

 Y nos fuimos paseando hacia Main Street porque tocaba hacerse fotos con otro de sus personajes preferidos; el gran Winnie the Pooh ¡! Y claro el peque se hacía fotos, pero el no tan peque también ¡!

 

Cuando consiguió su autógrafo nos dijo que quería ser aventurero otra vez, así que ale nos fuimos a Adventureland y Frontierland. Nos metimos a jugar al escondite en la cueva de la calavera. Menudo rato divertido pasamos ¡!! Y bajamos caminando un poco por Frontierland disfrutando de los auténticos paisajes del salvaje oeste.

Mi madre quiso que diésemos la vuelta a Fantasyland porque quería comer en el restaurante de Pinocho; así vamos, media vuelta de nuevo.

Después de una riquísima comida nos fuimos de nuevo hacia Frontierland porque ahora nuestra señora madre quería darse un paseo en barco (pobrecica… había que consentirla no?). El paseo en barco es una maravilla, subirse a bordo de un verdadero barco de vapor y pasear por esos paisajes parecidos a los del Río Colorado… una pasada.

 AL bajar del barco; nos dirigimos hacia la zona de Woody, porque sabíamos que habría algún personaje por allí… pero ¿tantos? Wauuu, el niño no sabía ni dónde mirar ¡!! Madre mía, de verdad que no sabéis que cara tenía ¡! A mi madre y a mí nos costaba retener las lágrimas de la emoción de verlo así ¡! Allí estaban Mickey, Minnie, Woody, su novia, el tío Gilito, Goofy… y fotos y más fotos…

Se hizo incluso fotos con los protagonistas de Buffalo Bill que los encontramos de camino de nuevo a Adventureland; donde aprovechar para subir al fuerte vaquero.

 

Nos fuimos a disfrutar por última vez de la gran cabalgata, que no te cansas de ver… son momentos mágicos, es todo tan tan bonito que no solo los pequeños se emocionan.

De camino a la cabalgata había sacado otro fastpass para la atracción de Peter Pan (mi hermano decía que como yo hablaba con Mickey por teléfono, éramos amigos y nos saltábamos las colas).

Después de la atracción que nos había gustado tanto o más que la primera vez, nos tomamos un helado tranquilamente, disfrutando de ver a la gente pasar y algún que otro personaje rezagado.

Nos subimos en la atracción de blancanieves, de nuevo a la de Pinocho y fuimos también a un trenecillo que hay por Fantasyland y al salir ya se íba haciendo tarde así que nos dirigimos paseando tranquilamente por Main Street y “atracando” de nuevo alguna que otra tienda…

Llegamos al hotel cansadísimos, así que después de ducharnos fuimos a cenar tranquilamente y a tomar relajados en el bar del hotel mientras el peque jugaba con algunos niños que se encontró.

No queríamos irnos a dormir… eso significaba que esto se terminaba… pero el cansancio pudo con nosotros… mañana aún podríamos disfrutar de unas horas de magia…

Cuando los sueños se hacen realidad… Segundo día.

Antes de que sonara el despertador, ya teníamos al peque con los ojos como platos… y eso que la noche anterior tuve que “llamar por teléfono a Mickey Mouse” para que se durmiera tranquilo… (unos de mis trucos de Mickey).

Tras ponernos las botas en el desayuno (no se como serán los buffets de los otros hoteles, pero al menos el nuestro era de lo más variado; y para lo que nos bebemos solo un café antes de ir a trabajar, es mucho más que suficiente); nos dirigimos a la salida a esperar el bus y de repente aparece Pluto en el hall del hotel ¡!! (claro la noche anterior yo había hablado con Mickey y le dije que mandara a alguien…). No os podéis hacer una idea de la ilusión que mi hermano tenía en ese momento; una mezcla entre ilusión y nervios; bueno creo que las fotos hablan por sí solas.

Tras hacernos varias fotos con el perrico (que paciencia que tienen los personajes madre mía) cogimos el bus y nos dirigimos esta vez, a pasar gran parte del día en Disney Studios. Esta vez esto también era nuevo para mí, ya que en mi anterior visita, no estaba ni planeado este parque jejeje.

Es una zona que a mí personalmente me gustó muchísimo (no tanto como Disneyland evidentemente) pero está decorado todo como unos estudios de cine, solo con ver la entrada al parque ya te vas haciendo una idea. Me encantó la estatua que hay del gran Walt Disney con su hijo Mickey a la entrada y el letrero de la colina de Hollywood.

La primera parada (ya que ya me habían advertido de las grandes colas que se formarían) era Crush Coaster; la atracción de las tortugas. Y qué razón con lo de la cola ¡! Casi acababan de abrir ya teníamos mucha gente delante. Bueno… en principio es una atracción para niños… yo debo ser muy miedoso porque vamos, yo lo pasé fatal ¡!! Jajajajjaaj . Te subes en el caparazón de una tortuga y vas al principio despacito dando vueltas, muy despacio, viendo el fondo marino, anda mira unas medusas, anda mira Nemo… y de repente… ZAS ¡!!! Todo es oscuridad y caes en picado dando vueltas sin parar muy muy rápido ¡!! Bueno bueno mi madre no paraba de chillar, el pequeño no decía del miedo que tenía jajajajaja. Realmente es divertido, pero vamos, que el niño salió pálido pidiéndome por favor que ahí no nos montásemos más jajajajaj.

Para tranquilizarlo un poco, decidimos ir a la atracción de al lado, las alfombras voladoras de Aladdin, un paseo mucho más tranquilo a bordo de una alfombra voladora.

 Y ahora si… era la hora… tantos años esperando… y por fin íbamos a poder abrazar a Mickey Mouse ¡!! En mi anterior visita al parque me quedé con las ganas de hacerme una foto con el ratón, así que esta vez costase lo que costase tenía que conseguirlo ¡!!

Así que esperamos la cola (con un sol de justicia) y por fin teníamos nuestra foto ¡! (Tantos años de espera habían tenido su recompensa…)

 

Y anda ¡!! Y ese quién es??? Pero si es Buzz Lightyear ¡!! Corriendo a la cola a que el peque se hiciese otra foto con uno de sus personajes preferidos ¡! Y que ilusión le hacía cuando veía que le firmaban su libro de autógrafos ¡!.

 

Seguimos recorriendo los Studios, que realmente se recorre muy bien y rápidamente ya que es más pequeño que el otro parque. Y vemos la zona que aún estaba en construcción (ya está inaugurada) de Toy Story Playland (el peque se quedó con muchas ganas) de camino a otra atracción muy entretenida. (con una cola mortal). Es un tour por varios decorados de películas… te subes en un tren y vas viendo unos decorados y de repente llegas a la grabación de una especie de película y entras en medio de una explosión con efectos especiales, un incendio, inundaciones… muy muy espectacular y divertido.

Al salir, nos fuimos a un teatro a ver un espectáculo increíble de Mickey y Donald, súper bonito que nos encantó a todos y que a pesar de ser en francés (no entendíamos nada de nada) es muy ameno.

 Y como el estómago ya se quejaba decidimos ir ya a comer una hamburguesa con patatas a un restaurante del hall (que cantidad de gente había… una barbaridad).

Tras la comida decidimos pasear un poco para bajarla y hacer tiempo para la atracción Armagedon. Otra divertida atracción de efectos especiales, en la que se supone que eres el participante del rodaje de una escena de la película. Muy divertida también.

 Y nos fuimos corriendo a otro teatrillo, porque había un Show de Playhouse Disney de Many Manitas (que al peque le encanta). Un espectáculo ideal para los más pequeños, están muy muy entretenidos. (Que bien saben hacerlo estos de Disney…).

 Luego nos fuimos al cine a ver una película “especial” en la que un actor se mete dentro de diferentes películas. Muy entretenido también (y que cómodas las butacas jajaja).

Al salir, nos topamos con una pequeña cabalgatas con personajes en coches y por supuesto nos quedamos a verla y chillar de nuevo saludando a todos ellos.

 Ya después para terminar nos fuimos a ver un show de coches espectacular, con carreras, persecuciones, tiroteos y efectos especiales. Una pasada ¡!

 Decidimos que ya estaba bien de Studios (ya habíamos visto todo lo que nos interesaba; aunque me quedé con las ganas de la montaña rusa y la torre del terror; pero el peque quería volver a Disneyland).

 Estaba ya terminando la gran cabalgata y el niño se moría por subir de nuevo en la atracción de Buzz Lightyear así que pensando que como había mucha gente en la cabalgata… nos fuimos corriendo a Discoveryland; no teníamos fastpass y había una cola tremenda ¡!!! Así que bueno, la chica responsable hablaba español, y al ver a mi hermano llorando… nos dejó pasar ¡!!

 Como ya teníamos al crío tranquilo (le habíamos comprado además una pistolita), después de pasar por el Nautilus, nos compramos algo fresquito y nos fuimos paseando tranquilamente hacia Fantasyland… y ¿dónde terminamos? En Small World ¡!! Jajajajaja pero esta vez fui yo quien quiso porque necesitaba sentarme un rato…

 Seguimos paseando disfrutando de los detalles de Fantasyland (que bonita zona, en serio) y fuimos a intentar sacar la espada de la piedra… pero nada que no había manera jajaja.

 Y de nuevo paseando tranquilamente de camino al hotel entrando en multitud de tiendas (y comprando, como no, muchísimas cosas).

 Nos dimos una buena ducha, y nos arreglamos un poco para bajar a cenar y dar una vueltecita por el hotel.

Y a descansar se ha dicho… el día siguiente era el último día completo en la magia y había que aprovecharlo muy bien ¡!.

Cuando los sueños se hacen realidad… Primer día

El despertador sonó muy temprano… pero cuando estás de vacaciones y más si estás en Disneyland, no importa… el pequeño llevaba despierto más de una hora, así que venga rapidito a asearse y a desayunar como campeones ¡!

Tras el copioso desayuno nos fuimos dispuestos a conquistar el parque; así que fuimos a coger el autobús gratuíto y en 5 minutos escasos estábamos en la puerta del parque ¡!

Ya al ver la fachada del Hotel Disneyland, sientes un cosquilleo en el estómago que solamente los que han estado allí pueden entenderme.

 Nos fuimos corriendo (literalmente) a la entrada y ahora sí, estamos dentro de Disneyland París ¡!!!

EL mejor recuerdo que tengo del viaje es este, la llegada  a Main Street con todas las casitas, las tiendas. Es la calle principal de Disney, la calle que lleva a… El impresionante Castillo de la Bella Durmiente. Sin duda lo mejor fue ver la cara de mi madre y el peque… y el niño chillando sin parar,  a mi madre pobrecica, se le cayeron dos lagrimones de ver al peque tan ilusionado y a mí casi se me caen de ver a los dos tan emocionados.

 Según te vas acercando al castillo y lo ves más y más grande, es mucho más bonito de lo que has visto en fotos, o de cómo te lo imaginas. Todo allí es mágico; todo está cuidado al más mínimo detalle. Y para mí eso es lo importante de Disney. Los detalles.

 

Cuando entras al castillo, te das cuenta que no le falta detalle. Es espectacular, las vidrieras son preciosas, te van contando el cuento tan bonito de la Bella Durmiente.

Cuando sales del castillo ya entras de lleno en Fantasy land. Sin duda, la tierra de la fantasía es una de las zonas más bonitas del parque. Los detalles que tiene son preciosos, las casitas, las tiendas, los restaurantes, las aceras. Mires donde mires está todo cuidado al mínimo detalle.

 Nos fuimos primero al Carrusel de Lancelot, que es una maravilla de verdad. Es un carrusel precioso, y te das unas vueltecitas a ritmo de las bandas sonoras instrumentales más famosas de Disney.

AL bajar del carrusel, se me ocurrió ir a la atracción de el vuelo de Peter Pan, y menos mal porque aún no habían abierto el parque y ya había bastante cola. Esta es una de las atracciones más populares de Fantasyland, por lo que fuera de las horas extra es más que recomendable el fastpass. Una atracción muy muy bonita, que consiste en un barco que sobrevuela Londres y va sobrevolando todo el cuento de Peter Pan. Recuerdo decirle al peque, que si quería volar, que pensara en cosas bonitas !!  justo antes de que el barco se pusiese en marcha!

Nos gustó tanto que repetimos todos los días siguientes.

 Como el día lo íbamos a dedicar por entero a este parque, íbamos sin prisa disfrutando de todo lo que veíamos a nuestro alrededor.

Llegamos al Laberinto de Alicia en el País de las Maravillas. Recuerdo que cuando fui la primera vez, me había encantado y ahora recuerdo porqué. Es muy muy bonito y está muy logrado, con los naipes, el gato, la oruga (me encanta la oruga) y por supuesto la temida Reina de Corazones ¡!! Además si te subes al castillo, tienes unas vistas magníficas del parque.

 Justo al lado del laberinto, tienes la atracción de las tacitas locas, y como había poca gente decidimos subir. Es una atracción que dura poco tiempo pero es muy muy divertida.

 

Y en ese momento pensé que ya era hora de enseñarles lo que para mí es una de las cosas más bonitas del parque. Small World. Ahora disfrutaba más porque veía la magia reflejada en mi hermano de 5 años. Es una atracción preciosa y muy divertida ver todos esos muñequitos bailando vestidos con los trajes típicos de cada país… Nos encantó y la utilizamos más veces con la excusa de sentarnos a descansar.

 

Salimos de Small World de nuevo dirección a la plaza del castillo, y de repente mi hermano empezó a chillar ¡mira es Mickey!!! Estaba nerviosísimo ¡!! Era la cabalgata de con el tren de All Stars… De repente apareció Tiger, y una horda de madres histéricas comenzaron a empujar a sus niños contra el pobre Tiger. Yo saqué como pude al crío de allí, porque era una situación de peligro evidente ¡!!!

 

Cuando terminó el espectáculo, nos fuimos hacia Adventureland. Otra zona estupenda. La recreación de la Isla Pîrata es muy bonita, con su cueva de la calavera con algún que otro esqueleto oculto. Mientras tanto yo le contaba a mi peque alguna que otra historia de piratas y bucaneros.Fuimos directos a la atracción de Piratas del Caribe (sin apenas cola aunque ya era casi mediodía). Nos gustó mucho, muy lograda la recreación además, se agradece ir sentado en la barca mientras das el paseo por las grutas.

 

Al salir fuimos paseando por la zona tranquilamente, parándonos en los miles de puestos que te encuentras con millones de cosas para comprar. Y llegamos sin darnos cuenta a la atracción de Indiana Jones (ahí me subí yo solo). Es una de las atracciones “fuertes” digamos, aunque a mí lo que más me gusta es la recreación del paseo mientras vas haciendo la cola.

 Poco a poco nos íbamos adentrando en Frontierland, la tierra del Oeste… Aquí todo está al detalle también ¡!! Es una zona que me encanta ¡! (creo que esto era una señal de lo que pasará en poco tiempo…). Sacamos un fast pass para la atracción de la mina y nos fuimos a la Casa del Terror.  Miedo miedo… pues no, pero es increíble la ambientación de la casa y los alrededores de la casa.

 

Ya era hora de comer, así que escogimos el restaurante Hakuna Matata que estaba muy cerca del tren de la mina, al cual iríamos después.

 La atracción de la mina, es una de las que más me gustan, se trata de una vieja locomotora con vagones que va por una vieja mina. Además está en un sitio que parece que estás en el mismísimo Far West Americano.

 Al bajar decidimos ir tranquilamente hacia Discoveryland porque el nene no paraba de repetir que quería ir a Buzz Lightyear… Así que hacia allí que nos fuimos. Es una atracción súper divertida que consiste en ir matando marcianitos verdes con una pistola láser (esta es otra de las atracciones populares así que recomiendo sacar el fast pass). Al salir seguimos dando un paseo por la zona de discoveryland (la más floja en mi opinión) entrando en el nautilus, y ya de nuevo llegamos a Small World, y como no, volvimos a subir (como les gustó esta atracción).

 Y al salir, corriendo corriendo que era casi la hora de la gran cabalgata en Main Street ¡!!!

No os puedo describir con palabras la satisfacción que sentí al ver las caras de mi madre y el pequeño… y la mía propia. Es simplemente maravillosa.

 

Volvimos caminando de nuevo hacia la zona del castillo, entrando en muchas de las bonitas tiendas de Main Street. Y esta vez fuimos a una atracción muy muy bonita que te montas en una barquita y vas viendo cuentos en miniatura.

Ya a la vuelta, subimos a otra también muy bonita Los viajes de Pinocho. (como podéis ir viendo, este viaje era por y para el niño; pero… en el fondo todos somos un poco niños…).

 Eran ya como las 8 de la tarde y el niño estaba cansado así que nos fuimos hacia el hotel, no sin antes volver a hacer algunas compras en las tiendas.

Cenamos en el buffet del hotel y después estuvimos un rato en la sala de videojuegos.

Y después de este día tan mágico, nos fuimos a dormir agotados… Pensando en que mañana nos esperaba otro mágico y bonito día lleno de sorpresas.

Cuando los sueños se hacen realidad… Información general

No voy a relatar los pormenores de la llegada a Disney porque fue un poco accidentada, y no quiero romper la magia del relato. Solo decir que llegamos de noche muy cansados tras un día larguísimo; así que corriendo a hacer el check-in y a cenar.

El hotel elegido era el Santa Fe. Es el de más baja categoría (la economía primaba) pero es un hotel totalmente correcto. Con buena ambientación, habitaciones limpias y correctas.

 Como todos los hoteles Disney tiene su propia tienda dentro, ambientación, personajes a ciertas horas y al alojarte en un hotel Disney te puedes aprovechar de las dos horas extras que te regalan. Esto es, entrar al parque 2 horas antes de que abran y disfrutar de algunas atracciones (solo si estás alojado en un hotel Disney).

Respecto al restaurante del hotel, en nuestro caso como cerraba más tarde que el parque, íbamos a cenar allí. El buffet es muy variado y muy correcto. Desayunos más que correctos (zumos, café, cacao, tostadas, bollería, embutidos…). En este hotel (al igual que el Cheyenne) tenéis más variedad de comida tejana y mexicana. Y por supuesto nuggets de pollo que a los nenes les vuelven locos.

Os voy a recomedar de nuevo varias páginas para buscar mucha información:

De nuevo www.losviajeros.com donde sin duda los foreros “elenare”; “chicky”, “Bibiana”… os sacarán de cualquier duda que tengáis al respecto. Allí podréis encontrar información tanto si es un viaje organizado por una agencia (como fue mi caso) como si queréis organizarlo vosotros mismos (os ahorraréis un piquito); así como información de descuentos, atracciones, horarios, transportes, entradas en páginas francesas con algún tipo de descuento, etc.

 Un foro exclusivamente de Disney es www.territoriodisney.es ; una gran página en la que podéis encontrar todo tipo de información: noticias, videos, exclusivas… Este es el enlace directo a una guía básica: http://eurodisney.mforos.com/1446746/7477587-guia-basica-para-viajar-a-dlrp/

 Y como no en la propia página del parque www.disneylandparis.es .

En nuestro caso, el viaje lo contratamos con El Corte Inglés aprovechando la Semana Mágica y disfrutando de las comidas y cenas gratis y del hecho de la estancia y los vuelos gratuitos para los niños. El tema de la media pensión ya va a gusto del consumidor, realmente no es que sea gran cosa (es correcto y para comer, sirve), pero realmente al ser un regalo, te beneficias de ello y un dinerillo sí que te ahorras (para gastarlo en las tiendas jajja). Dependiendo de la categoría de la media pensión (estándar, plus…) podrás ir a más o menos restaurantes.

Mis consejos:

-Siempre que podáis, alojaos en un hotel Disney (aunque sea en el Santa Fe como en mi caso). La ambientación es fantástica, a primera hora de las mañanas tendréis algún personaje para que os fotografiéis con él. Además os podréis beneficiar de las dos horas extra del parque por estar alojados allí.

– Si os regalan la media pensión; aprovechadla, es un dinero que os ahorráis. Además también tenéis posibilidad de desayunar en el parque si queréis.

– Por supuesto aprovechad las dos horas extra del parque, es una tranquilidad caminar sin tanta gente y no hacer tantas colas.

 -Tema de los Fast Pass: las atracciones con más demanda, tienen unas máquinas para sacar unos “pases rápidos”. Esto consiste en que pasas tu entrada por el lector, y te da un tramo de media hora para que vuelvas y no tengas que esperar tanta cola. Son totalmente útiles ¡!.

-En el momento que entréis por la puerta, dejaos los prejuicios fuera, sentir la magia y volver a ser niños. A Disneyland Paris se va con magia… Que nadie piense que esto es un parque de atracciones, porque no. No hay muchas atracciones “fuertes” o “arriesgadas”. Es un gran parque temático dedicado al mundo Disney, en el que lo que importa son los detalles, los decorados, los personajes y sobre todo la ilusión.

Venid conmigo que empezamos.

Cuando los sueños se hacen realidad…

Erase una vez, un niño que soñaba con dragones y héroes, con hadas y duendes, con piratas y bucaneros, con garfios y cocodrilos. Soñaba que sobrevolaba la ciudad de Londres gracias al polvo de hadas y soñaba también que volaba sobre Agrabah en su alfombra mágica.

Se imaginaba nadando bajo el mar junto a sirenas, cangrejos parlanchines y peces de colores o luchando contra brujas malvadas.

Disfrutaba imaginando que su cama volaba y aparecía en la isla de Namoombu y soñaba que tal vez; algún día, lograría sacar la espada de la piedra y convertirse en el Rey de Camelot o porqué no perseguiría a un conejo blanco a través de un laberinto.

Cantaba una y otra vez esas canciones que tan bien se sabía y veía una y otra vez esas películas, releía sus libros…

Lo que ese niño no sabía, era que su madre, íba a convertir su sueño en realidad. De eso hace ya 16 años… La primera vez que pisó la tierra de la fantasía y se encontró con esos personajes que hasta ese día solo estaban en los libros, en las películas y en su cabeza.

 Lo recuerdo como si hubiese estado ayer mismo… y tenía 13 años la primera vez que fui a Disneyland París… fue en un viaje de estudios cuando estaba terminando la EGB. Y aquello me llenó de ilusión. Solo fue un día, pero eso le bastó para llenarse aún más de infancia e ilusión. Es más; creo que ese día, decidí que no quería dejar de ser un niño jamás; y en parte así ha sido…

 Pero los sueños de ese niño no terminaron. Aunque el niño creció, siguió conservando mucha de esa ilusión y siguió disfrutando con esos personajes y esas historias tan bonitas.

 El tiempo pasó muy deprisa y cuando ese niño era ya un adulto; de repente tuvo un hermanito pequeño.Eso le llenó de ilusión, y de nuevo comenzó a soñar, y a ilusionarse por pequeñas cosas. Pero esta vez no soñaba solo, y le inculcó a ese pequeñín el amor por los sueños y los juegos.

 Y de nuevo, esa madre; un buen decidió cumplir los sueños del más pequeño y volver a cumplir los de no tan pequeño…

 ¿Os apetece volver a ser niños por un tiempo?

 Aquí comienza la fantástica historia de unos maravillosos días en Disneyland París…